El Ayuntamiento aprueba renovar con Salamanca de Transportes el servicio del bus urbano por 12 años y 144 millones de euros

Imagen del pleno celebrado esta mañana en el Ayuntamiento

El PSOE vota en contra y asegura que se pierde la oportunidad de mejorar el servicio, aumentar el número de usuarios y rebajar el coste para las arcas municipales. El equipo de Gobierno defiende un concurso al que solo se pudo presentar la actual empresa concesionaria.

PP y PSOE volvieron a escenificar sus discrepancias en el enfoque del servicio del bus urbano, y lo hicieron en el pleno de esta mañana en el Ayuntamiento de Salamanca, que ha servido precisamente para aprobar el dictamen por el que se renovará el contrato con la actual concesionaria, Salamanca de Transportes. La falta de competencia que ha tenido en el concurso es una de las críticas que lleva meses reiterando el grupo socialista, que considera que se ha hecho un pliego a medida para que se volviera a llevar el contrato, por 12 años y 144 millones de euros. De este modo, y si lo cumple íntegro, cuando en 2026 expire llevará casi 40 años consecutivos.

 

A juicio del concejal socialista Arturo Ferreras, esto supone "perder la oportunidad de mejorar el servicio, aumentar viajeros y reducir su coste para las arcas municipales". El pliego favorecía, a juicio del PSOE, a la empresa que ahora presta el servicio porque entre las condiciones se pide experiencia en ciudades del mismo tamaño que Salamanca, tener una flota de autobuses de gas en número similar a la que tiene Salamanca de Transportes o un número de viajeros como el que maneja, condiciones demasiado tasadas como para permitir la entrada de otras empresas. 

 

Sin esta competencia, Ferreras ha considerado que se pierde la ocasión de conocer qué mejoras ofrecen otras empresas, pero también la de incentivar el aumento del número de viajeros. Según los datos oficiales, desde 2010, el servicio del bus urbano de la capital ha perdido dos millones de viajeros y solo entre 2012 y 2013 se ha reducido un 6,1% su número de usuarios; eso es mucho más que la bajada estatal, que es del 0,5% según datos del RACC. El concejal García Carbayo ha defendido que esta es una situación pareja a la que se vive en el resto de Castilla y León y ha esgrimido datos para decir que la tendencia está variando y que hasta marzo el número de viajeros ha subido un 4%.

 

No obstante, el concejal socialista mantiene que no se ha hecho nada por incentivar el aumento de usuarios, que aumentaría la recaudación y reduciría el coste directo para el Ayuntamiento, que subvenciona cada año con 6,9 millones de euros el servicio, deficitario por naturaleza. Según Ferreras, el Ayuntamiento se limita a pagar por kilómetro recorrido, aunque el bus vaya vacío, y no se introducen fórmulas para que la empresa haga esfuerzos por aumentar el número de viajeros. A esto García Carbayo ha respondido que el pago fijo por kilómetro es la fórmula habitual y ha citado los datos del ahorro que se espera lograr en el coste en 2015; según el concejal popular, el bus urbano le costará 6,193 millones de euros a las arcas municipales cuando antes era de 10,6 millones. Estos ahorros se han conseguido con el ajuste de kilómetros, recorridos y paradas de las líneas efectuado meses atrás.

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