El Ayuntamiento aprueba hoy el contrato del bus urbano que Globalia llevará a los juzgados en 10 días

Una de las paradas de autobuses de Salamanca (Foto: Tori Heras)

El pleno ratificará, con los votos del PP, la continuidad de la actual empresa por 12 años más y 144 millones de euros. Salvo que el juzgado Contencioso Administrativo de Salamanca diga lo contrario, acumulará casi 40 años de servicio continuado.

El pleno del Ayuntamiento de Salamanca aprobará en su sesión de hoy, con toda probabilidad, concender el contrato del bus urbano a la empresa Salamanca de Transportes por 12 años y 144 millones de euros. Se trata del contrato de servicios públicos más cuantioso de cuantos gestiona el consistorio y ha estado condicionado por las sospechas de falta de interés del equipo de Gobierno en que se produjera una auténtica competencia entre empresas. Algo que han denunciado tanto el PSOE como un grupo empresarial del sector, Globalia, que va a plantear batalla legal para que el pliego de condiciones, y la concesión, se declaren nulos.

 

Este camino arrancará en los próximos días cuando el grupo empresarial turístico más importante de la economía nacional comparezca en el juzgado de lo Contencioso Administrativo de Salamanca para iniciar los trámites para oponerse a todo el proceso. Así lo han confirmado fuentes de Globalia, que se preparan para un largo proceso que puede llevar hasta 4-5 años, y en el que entran con la experiencia de los pleitos con el Gobierno central por los pliegos de condiciones de las líneas regulares de viajeros por carretera, en la que han ganado la batalla y han obligado a Fomento a cambiar todos los pliegos y volver a sacar a concurso este año 24 líneas.

 

Globalia abunda en algunas de las dudas que se han planteado desde el principio sobre este contrato. El PSOE ha denunciado desde que se conoció el pliego de condiciones que este limitaba la competencia ya que establecía unas características que impedían que ninguna empresa se presentara al concurso, salvo la actual concesionaria, que lleva desde 1987 dando el servicio y que, si firma contrato, lo prestará hasta el año 2026.

 

La oposición ha defendido que era necesaria la concurrencia de más empresas para mejorar el servicio e incentivar el aumento de viajeros; en los últimos años, el bus urbano de Salamanca ha perdido usuarios progresivamente  y desde el PSOE consideran que habría que exigir a la empresa concesionaria que desarrollara campañas para conseguir que muchos ciudadanos vuelvan a usarlo. La fórmula sería vincular parte del pago del canon establecido a la mejora del número de usuarios; en su lugar, se ha optado por un pago fijo por kilómetro desvinculado del número de pasajeros.

 

Aumentar el número de viajeros y, por ende, la recaudación permitiría al Ayuntamiento rebajar el coste que el servicio, uno de los fundamentales, tiene para las arcas municipales; este tipo de servicios son, por definición, deficitarios, pero es que según el estudio económico cada año arrojará un déficit de 6.9 millones de euros, ya que el Ayuntamiento paga unos 11,3 millones al año y solo se recuperan 4,3 millones por la venta de billetes y bonos; una cantidad que obliga a cargar sobre las arcas municipales el 65% del coste, cuando un aumento de viajeros podría reducir esta carga sin perjudicar el servicio.

 

 

MOCIÓN CONJUNTA

Además del contrato del bus urbano para los próximos 12 años, el pleno verá también una moción conjunta del PSOE y el PP para instar a que Unicaja, que ahora controla Ceiss, mantenga todo el patrimonio acumulado de Caja Duero-España en Salamanca. El alcalde de Salamanca se ha manifestado al respecto esta semana y la normativa de museos y patrimonio cultural de la Junta de Castilla y León ya impide que se pueda producir una disgregación que, en ningún momento, Unicaja ha anunciado.