El Ayuntamiento adjudica la peatonalización de la plaza Santa Eulalia y da otro paso para expulsar a los coches del centro

Panorámica de la plaza de Santa Eulalia en su actual configuración.

Adjudica por más de 380.000 euros la reforma de esta plaza que amplía la zona peatonal iniciada en Azafranal. Pozo Amarillo queda aislada y refuerza su candidatura a una futura peatonalización que expulsaría casi definitivamente a los vehículos del centro urbano.

El Ayuntamiento de Salamanca ha dado un nuevo paso para la peatonalización casi completa del núcleo más céntrico del casco histórico con la adjudicación de las obras de reforma de la plaza de Santa Eulalia. Adjudicadas oficialmente este martes a Gecocsa por algo más de 381.000 euros (el presupuesto de base rozaba los 485.000 euros), supondrán una nueva limitación para los vehículos particulares a los que el Consistorio sigue 'expulsando' del centro.

 

Las obras, que se pueden iniciar antes del verano y se prolongarán por cuatro meses, incluyen entre sus actuaciones más espacio para los peatones (se ampliarán las aceras de manera notable) y una reordenación del tráfico. En el caso de la plaza se reordenarán las calzadas y se creará un carril doble de circulación que dará servicio al acceso exclusivo del aparcamiento subterráneo y otro para el tráfico de vehículos autorizados, tanto en dirección hacia Pozo Amarillo, como para Deán Polo Benito. Además, se creará un espacio de estacionamiento de vehículos para los establecimientos hosteleros.

 

El Ayuntamiento siempre ha mantenido que esta actuación da continuidad a las decisiones tomadas para Azafranal y la plaza del Empresario, que han sido las últimas calles en peatonalizarse. Una situación que ha demostrado tener un efecto directo sobre la calle Pozo Amarillo, donde comerciantes y vecinos han apuntado una radical reducción del tráfico y de la afluencia de clientes. Esta calle ha quedado en cierto modo aislada, sobre todo desde que se peatonalizó Azafranal y se cambió la circulación para el acceso desde la Gran Vía. Esto ha afectado también al parking de Santa Eulalia, que ha visto reducida la afluencia de vehículos ya que ahora es bastante complicado llegar. El Ayuntamiento asegura que ha mantenido reuniones con los comerciantes y vecinos de la zona al respecto, como ya hizo con Azafranal.

 

Su peatonalización está en los planes del Ayuntamiento de Salamanca, que no ha escondido su voluntad de limitar la circulación de vehículos particulares en el centro. En la reforma de Santa Eulalia, se beneficiará a los hoteles de la zona, a los vecinos y las actividades de carga y descarga, pero la circulación se reservará fundamentalmente para el acceso al parking. Así que peatonalizar hacia Pozo Amarillo será el siguiente paso. Según diversos apuntes que ha hecho el alcalde en los últimos meses, el punto de referencia podría ser la confluencia con la calle Correhuela, que se mantendría de acceso a la plaza del Mercado, como hasta ahora.

 

La futura peatonalización de la calle Pozo Amarillo desarrollaría casi al máximo la idea del Ayuntamiento de limitar la circulación de vehículos en el centro, expulsando a los coches particulares para ganar espacios para los peatones y, también, las bicicletas. Sin embargo, también puede producir un aislamiento de algunos negocios que actualmente ya sufren el problema de que no se puede acceder con coche fácilmente.