El autor de la reyerta en la plaza del Mercado cuenta con antecedentes similares

Comparecencia. Tanto el causante de la pelea como su hijo están en libertad pero deberán presentarse ante la autoridad judicial cuando sean requeridos
m. s. b.

Ya están en libertad. Los acusados de haber infringido la Ley Antitabaco y posteriormente haber iniciado una pelea contra el dueño de un bar y otros clientes, el pasado jueves, quedaron ayer en libertad de los delitos de lesiones, amenazas y daños de los que se les acusaba, aunque deberán, eso sí, comparecer obligatoriamente ante la autoridad judicial cuando sean requeridos, a pesar de que uno de los detenidos, J. M. S., y padre del otro acusado, C. S. G., ya fue detenido en otra ocasión por un delito similar. Los hechos se remontan a la mañana del citado día, en concreto a las 11.08 minutos, cuando el propietario del bar El Mundo solicitó a uno de los clientes, que en ese momento estaba fumando, que saliera fuera para hacerlo.

En ese momento, y ante la atónita mirada de cuantos se encontraban en el local, el cliente y su hijo comenzaron a destrozar el mobiliario del establecimiento en cuestión, según confirmaron a este periódico testigos presenciales. Fue entonces cuando la Policía recibió el aviso para acudir hasta el lugar de los hechos. Sin embargo, sólo fue la primera de las tres intervenciones que tuvieron que llevar a cabo en el local, dado que antes de la llegada de los agentes, los dos clientes implicados amenazaron al propietario con volver acompañados de más gente. En un primer momento, los efectivos policiales disolvieron la reyerta y abandonaron las inmediaciones de la plaza del Mercado una vez que los implicados se habían marchardo.

Unos minutos más tarde, en torno a las 11.55 horas, la centralita de la Policía volvió a recibir una llamada en la que manifestaban que la pelea había comenzado de nuevo, al volver el fumador con varias personas más. Según testigos, ambos implicados accedieron por segunda vez al local, bajo los efectos del alcohol y fumando y tras negarse a salir fuera del local, comenzaron a intimidar tanto al personal del bar como a la clientela, hasta que la pelea subió de tono y todos los implicados usaron barras, botellas y demás utensilios, causando así varios heridos.