El arbitraje priorizará a los afectados con menos de 10.000 euros en preferentes

Manifestación de afectados por las preferentes de Ceiss.

El FROB ha dado a conocer los detalles del arbitraje con el que se compromete a devolver el dinero en dos meses, pero deja fuera a los que hayan denunciado, a los que no den el perfil de ahorrador o a los despedidos en el ajuste de plantilla.

Los preferentistas de Caja Duero-España dispondrán de quince días para acogerse, si lo desean, al arbitraje que ha propuesto el FROB. Un sistema similar al utilizado en otros casos como Bankia o Nova Caixa Galicia, pero con una diferencia importante: para poder beneficiarse del sistema hay que haber aceptado el canje de títulos de Ceiss en las condiciones que ofrece Unicaja, lo que supone aceptar pérdidas totales de hasta el 90% del dinero atrapado en las preferentes.

 

El FROB ha dado a conocer los términos del arbitraje que ha diseñado para los afectados por las preferentes de Ceiss. Un proceso al que los que lo deseen se podrán acoger durante quince días a contar desde el momento en que se apruebe oficialmente la oferta de Unicaja por lo que fue Caja Duero-España. En teoría, es más rápido que los tribunales y el FROB se compromete a completarlos en dos meses. Y si el resultado es favorable al afectado, a determinar el importe que habrá de percibir del fondo para reintegrar los invertido.

 

De entrada, esto implica aceptar los términos del canje, y eso supone que se renuncia a acudir en un futuro a los tribunales. Algo a lo que las plataformas de afectados no están dispuestos. Pero es que, además, el FROB ha establecido una serie de criterios para determinar si el afectado que acude al arbitraje era un ahorrador o un inversor; solo los primeros pueden acogerse al sistema.

 

Para discernir entre ambos tipos, el FROB se fijará en el origen de la cantidad invertida y se aceptará el arbitraje sobre preferentes si el dinero para adquirirlas procede de cuentas corrientes, plazos fijos o deuda pública; se dará prioridad a las inversiones de menos de 10.000 euros y se valorará el volumen de inversión total para separar inversiones profesionales de ahorradores; el nivel de renta y el volumen que la inversión en preferentes representa, la edad (mayores de 65 o menores de 18 años) o situaciones de discapacidad (en cuyo caso, se recomendará la resolución favorable) se tendrán también en cuenta.

 

También pesará la documentación que acompañe a la firma del producto. Si la entidad hizo efectiva la compra faltando documentación, si faltan firmas mancomunadas en el caso de multipropiedad, órdenes con productos mal identificados o la falta del test de idoneidad, que se pasaba a los clientes para comprobar si tenían conocimientos de productos financieros complejos, se tendrán también en cuenta. Y también si el cliente era habitual de los productos de alto riesgo, si había hecho operaciones de este tipo antes o si responde a un perfil de profesional de las finanzas.

 

Eso sí, establece también quién y quién no puede acudir al arbitraje: quienes hayan demandado en los juzgados a Ceiss, profesionales de banca o clientes de gestión de carteras de inversión. Eso deja fuera a todos los que han recurrido a la justicia ordinaria. Pero también a los que compraron productos siendo empleados de banca, también los empleados despedidos de Ceiss en el ajuste de plantilla.

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