El año (al fin) del tren a Madrid no ve terminada La Aldehuela y suma otros sonoros fracasos

Llegada de los nuevos trenes a Salamanca.

La mejora de los tiempos de viaje por tren entre Salamanca y Madrid es uno de los pocos logros del año en infraestructuras. La incapacidad para volver a abrir la ciudad deportiva, el fracaso de Vega Terrón o de Zaldesa se sitúan en el otro lado.

Cal y arena para Salamanca un año más en infraestructuras. A los logros históricos, como el del contar (al fin) con un tren propio del siglo XXI a Madrid, se han unido fracasos sonoros. Al menos se ha logrado que el viaje desde Salamanca a la capital abandonara tiempos propios de principios del pasado siglo para pasar a durar hora y media. Fue a partir del día 16 de diciembre con la entrada en funcionamiento de la nueva infraestructura y de los trenes que la transitan. No es la alta velocidad prometida y reclamada alternativamente por unos y otros durante años, pero sí un altas prestaciones más que digno que acerca Salamanca a Madrid, con la importancia que eso tiene para el turismo.

 

 

También en el haber la reforma del histórico parque de La Alamedilla. El Ayuntamiento ha invertido durante 2015 cerca de un millón de euros para darle un profundo lavado de cara que era obligatorio tras años de abandono y deterioro. Eso sí, Alfonso Fernández Mañueco no pudo hacer uso electoral del mismo ya que la junta electoral le prohibió la inauguración por todo lo alto que pretendía.

 

Sí pudo hacer estreno sonado con el nuevo parque junto al Tormes, inaugurado con el césped todavía creciendo y sin electricidad para el puesto de alquiler municipal de bicis, por ejemplo. Al menos, supone un nuevo paso en la recuperación del uso de las riberas del Tormes a su paso por Salamanca, algo necesario.

 

 

En el debe está fundamentalmente la ciudad deportiva de La Aldehuela. Cuatro largos años lleva cerrada y este 2015 tampoco ha sido el de su reapertura. TRIBUNA adelantó que las obras estaban terminadas para estar disponibles a partir del 1 de noviembre, pero de nuevo los problemas con las obras, la mala gestión municipal de este contrato y los retrasos han impedido ponerlo a disposición de los ciudadanos, y también de clubes y deportistas que están esperando con ansias poder usar la flamante pista cubierta, el velódromo o sus nuevos campos de fútbol. Y eso que estuvo a punto de ser 'inaugurada' electoralmente cuando estaba prohibido.

 

 

Tampoco ha ido adelante el proyecto del parque logístico de Zaldesa. El Ayuntamiento de Salamanca presentó la iniciativa a la convocatoria de fondos europeos para conseguir 6 millones de euros, pero la respuesta fue muy dura. Se quedó fuera al considerar la Comisión Europea que el proyecto era "pobre" y no estaba en condiciones de desarrollarse.

 

 

Tampoco han logrado avanzar proyectos como el del nuevo centro cívico del Victoria Adrados, un proyecto de 2011 que se ha ido retrasando y que no empezará a hacerse realidad, al menos, hasta verano de 2016. O la nueva estación de autobuses, una aspiración de décadas que siempre ha tropezado con las circunstancias y cierto desinterés. Parece que a partir del año que viene puede empezar a plantearse.

 

También está pendiente el último tramo de la autovía hacia Portugal en Fuentes de Oñoro, asignatura suspensa de todos los gobiernos en Salamanca desde hace décadas y único tramo sin desdoblar.

 

 

Fracaso también en una inversión como la del muelle de Vega Terrón. A principios de 2015 supimos que la empresa a la que la Diputación de Salamanca concedió la explotación no ha pagado ni un solo euro a lo largo de 14 años. La factura pendiente ronda los 600.000 euros que va a ser difícil recuperar. A ello se une el abandono del centro de visitantes en el que se gastaron 400.000 euros, que se terminó en 2012 y que ya está deteriorado sin que se haya llegado a inaugurar.