El amanecer del Viernes Santo llega con la Hermandad Dominicana en las calles

Fotos: CAH

Alrededor de 1.000 confrades procesionan de las 5 y las 11 de la mañana con las imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Nuestra Señora de la Esperanza y Nuestra Señora de los Dolores o Piedad de Carmona.

Día: Viernes Santo.

 

Hora: 5,00 horas.

 

Duración aproximada: 6 horas.

 

Lugar de salida y llegada: Iglesia de Los Dominicos.

La Hermandad Dominicana nació el 3 de marzo de 1944 por iniciativa de un grupo devotos de la Semana Santa que deseaban rendir culto a Jesús de la Pasión y a Nuestra Señora de la Esperanza.

 

Ese grupo inicial estaba conformado, sobre todo, por periodistas y trabajadores de las artes gráficas y, por eso, la hora de salida se marcó en las 5 de la mañana del Viernes Santo. Era cuando cerraban las rotativas y, además, ese día no se trabajaba en la prensa escrita.

 

A lo largo de los años, la Hermandad ha ido creciendo; y en los 60, por ejemplo, se incorporaron los agentes comerciales que tienen a la Virgen de la Esperanza como patrona. Hasta el día de hoy, que nos encontramos una Hermandad variada, con unos 1.200 miembros y un ritmo de altas muy saludable, alrededor de 60 incorporaciones anuales.

 

EL APOYO DE LOS DOMINICOS

 

El primer paso para su formación en 1944 fue pedir permiso a las cofradías de la Macarena y de Jesús de la Pasión para poder salir en procesión con esas imágenes. Aunque tras recibir la autorización se enfrentaron a un problema ineludible: no tenían imágenes para procesionar.

 

Y para solucionarlo acudieron “al resguardo de los Padres Dominicos”, como explica el actual hermano mayor Manuel Toral, gracias a los cuales lograron configuran una procesión con el Cristo de la Buena Muerte, que ‘reside’ en los Dominicos, y Nuestra Señora de la Piedad de Carmona, que tiene su capilla en la Catedral Nueva de Salamanca. El Obispo de aquel momento, Barbado Viejo, que era dominico, fue la razón de que se eligieran esas dos imágenes.

 

Así, en 2016, tras más de 75 años de crecimiento y fortalecimiento de la Hermandad, salen a la calle con las imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, el Santísimo Cristo de la Buena MuerteNuestra Señora de la Esperanza y Nuestra Señora de los Dolores o Piedad de Carmona, siendo esta última una de las obras más relevantes de la Semana Santa salmantina.

 

En la procesión del próximo Viernes Santo, como novedades, Nuestra Señora de la Esperanza estrenan techo de palio bordado y el Jesús de la Pasión sale con una túnica nueva. Además, la Hermandad rinde un homenaje a los Dominicos con una bandera representativa de los 800 años de su fundación, que se celebran este año.

 

 

Manuel Toral Franco, hermano mayor de la Hermandad Dominicana

 

 

Saldrán a las 5 de la mañana, de la iglesia de los Dominicos, para procesionar por la calle Palominos, hacia la Catedral para recoger a La Piedad. De ahí, inician otro recorrido por las calles Tavira y Libreros, entre otras, pasan por la Plaza Mayor y regresan a Los Dominicos, donde llegan entre las 10 y las 11 de la mañana.

 

Manuel Toral es, en la actualidad, el hermano mayor, pero esta es su última Semana Santa en el cargo. Lleva ocho años ocupando el puesto y debe irse, porque así lo recogen los estatutos, pero también lo hace por convicción: “Tiene que entrar gente nueva, con ideas nuevas y debe haber renovación, no hay que perpetuarse en los cargos”, afirma.

 

Para él es un orgullo representar a todos los hermanos y también trabajar en los proyectos que tienen en marcha, con los que considera que se le ha dado “una dimensión más social” a la Hermandad. Y pone como ejemplo el constante contacto con Proyecto Hombre, “porque ha sido muy satisfactorio echarles una mano y colaborar con ellos”.

 

Por otro lado, destaca lo gratificante de “haber trabajado mucho con el grupo joven e intentar formar a gente que entró siendo un niño -como fue su caso hace ya 35 años- y con los que ahora estamos compartiendo Junta de Gobierno”.

 

Manuel Toral, también habla muy positivamente de la llegada de las mujeres a la Hermandad, en los años 70, y resalta el hecho de que la actual segunda secretaria, Mari Fe Romo, fue la primera mujer que ingresó en la Hermandad con derechos. Además, asegura que supuso un revulsivo para la Semana Santa “porque en aquellos años los hombres estaban perdiendo la tradición y fueron ellas las que dieron una lección con su incorporación, su forma trabajar y su fuerza para potenciar la institución”.