El Almería de Lillo se ‘sube a las barbas’ del poderoso Barcelona

La UD Almería, que dirige Juanma Lillo, se subió a las barbas del poderoso FC Barcelona y con el empate (2-2) pone freno a la marcha de los azulgrana en pos del título de Liga. El partido, emocionante, cedió al final el reparto de puntos entre un Almería que tuvo destellos y una estrella, en su portero brasileño Diego Alves, y un Barcelona que, pese a jugar en inferioridad durante media hora –por la expulsión de Ibrahimovic–, volvió a demostrar su poderío.
efe / ALMERÍA

El Barcelona fue el dueño del balón, pero el dominio requirió de un gran esfuerzo, equiparable al que realizó la UD Almería para tratar de entorpecer la circulación. Por ese motivo, no estuvo cerca del gol de salida. Además, las pérdidas por esa presión del Almería y su juego al contragolpe permitieron soñar. La solidaridad rojiblanca surtió efecto en el minuto 11. El Almería forzó un saque de esquina, el primero del partido, y Bernardello lo puso en la cabeza de Domingo Cisma que cabeceó entre Ibrahimovic y Puyol, ganándole la posición a Touré Yayá, para poner el balón en el fondo de las mallas. A partir de ahí, los almerienses perdieron un poco la concentración y eso lo aprovechó el Barcelona para ganar metros y gozar de un buen número de ocasiones de Ibrahimovic, por dos veces, y Pedro. El primero fue objeto de un penalti por falta de Juanma Ortiz y en la falta que no fue Messi marcó un golazo que supuso el empate.

En la segunda parte, el Almería mantuvo su trabajo defensivo y en ataque también tuvo sus ocasiones, siempre basadas en el fútbol al contragolpe. En uno de ellos, en el minuto 54, Puyol marcó en propia meta tras un centro de Guilherme y, curiosamente, comenzó a pasar apuros, más aún cuando Ibrahimovic se fue expulsado. Messi se echó el equipo a la espalda y con un fútbol de más corazón que de cabeza comenzó a buscar el empate. Éste llegó en un fallo almeriense.