El alcalde reabre el diálogo social empeñado en hacerle 'un hueco' a 'su' patronal

Los sindicatos y la patronal Confaes, de acuerdo en recuperar el diálogo social.

El alcalde impone el primer punto: meter a la nueva asociación de empresarios aunque sólo Confaes y los dos sindicatos de clase tienen derecho.

El diálogo social vuelve esta mañana (11.00 horas) al seno del Ayuntamiento de Salamanca después de casi ocho meses arrinconado. Lo hace justo cuando la Junta de Castilla y León ha empezado a repartir los millones que se distribuyen a través de este instrumento a tres bandas entre la administración, los dos grandes sindicatos y la patronal. Sin embargo, no es ese el estímulo que ha recibido Alfonso Fernández Mañueco para retomar un instrumento en el que no cree y al que se ha visto forzado.

 

Hace unos días, el alcalde de Salamanca corrió a hacerse la foto en el reparto de fondos del plan de Empleo de la Junta, uno de los resultados del diálogo social autonómico. Se puso en primera fila para recibir 1.130.000 euros que recibirá el Ayuntamiento para programas de empleo y cuyo uso deber organizar a través del diálogo social, pero entonces, día 31 de marzo, mantenía bloqueada esa mesa de negociación, parada desde que se constituyó en julio. Un día después, y ante las críticas del PSOE, se vio forzado a convocarla: los sindicatos lo iban a hacer por su cuenta, hartos de esperarle.

 

Al comienzo de la legislatura ya se vio obligado a constituir el diálogo social. Fue elegir lo malo o lo peor: volvía a abrir una mesa que había mantenido bloqueada toda su primera legislatura por no sentarse con Confaes, pero al menos no tenía que hacer sitio a la oposición, PSOE, Ciudadanos y Ganemos.

 

 

INCLUIR A LA NUEVA PATRONAL

 

Ahora vuelve a celebrarse un diálogo social que parece haber esperado una situación concreta: que estuviera lista la supuesta nueva confederación Empresarios de Salamanca. No por casualidad ya está constituída, cosa que no ocurría hace meses, tiempo que ha ocupado Fernández Mañueco a alentar y apoyar sin disimulo esta nueva asociación con la que parece querer socavar a la patronal histórica, Confaes. Su presencia en el diálogo social es una ambición que el alcalde no oculta, aunque es ilegal: la mesa sólo la forman CCOO, UGT y Confaes, y así se constituyó en su día.

 

Pese a ello, Fernández Mañueco ha metido como primer punto del orden del día el debate sobre la inclusión de esta asociación. La decisión, como todas, se debe tomar por unanimidad y es imposible que se produzca. Confaes, que es la acreditada por CEOE, Cepyme y Cecale, no está dispuesta a permitir que el alcalde le de su sitio a una asociación que no actúa como confederación (sus dos principales asociaciones, la de hostelería y la de comercio, no comparten servicios ni unidad de acción) con el único objetivo de seguir debilitando a la patronal.

 

Habrá que ver la posición de los sindicatos. CCOO y UGT se negaron a abrir la puerta a los patidos de la oposición alegando que no estaba contemplado introducir más miembros en el diálogo social; Confaes apoyó también que no pudiera incluirse a otras centrales. Es la misma situación que se plantea para meter a la patronal 'favorita' de Mañueco.