El alcalde pretende 'sentar' a su asociación en un diálogo social del que ha pasado 6 meses

El presidente de Aesco, Benjamín Crespo, uno de los impulsores de la nueva asociación empresarial, junto a Fernández Mañueco en el balcón de la Plaza Mayor.

El alcalde quiere 'colar' a la nueva asociación salmantina de empresarios en el diálogo social pese a que no puede: sólo Confaes está habilitada para sentarse. La mesa lleva parada 6 meses: desde que patronal y sindicatos obligaron a Mañueco a convocarla.

Sus palabras no dejan lugar a dudas: el alcalde de Salamanca quiere sentar a 'su' asociación de empresarios en el diálogo social. Un inusitado interés que choca con dos realidades: que no puede hacerlo y que mantiene parada la mesa de negociación desde que se constituyó en julio pasado.

 

“Nos han pedido y nos han solicitado el reconocimiento por parte del Ayuntamiento y hemos dicho que nos parece razonable y lógico. Nos han pedido estar incorporados en todos los órganos sectoriales que vamos a poner en marcha en las próximas fechas, también les hemos dicho lógicamente que sí, que le vamos a dar la representatividad que le corresponde en los órganos: la mesa del diálogo social, el consejo de ciudad, la mesa por el empleo y otros organismos sectoriales del Ayuntamiento de Salamanca”.

 

Así resumía el alcalde el encuentro que mantuvo este lunes por la mañana con los representantes de la asociación Empresarios de Salamanca, la que todo el mundo identifica como 'la patronal que quiere Mañueco', una entidad que todavía no tiene junta directiva, pero que ya se presenta como confederación. Este mismo lunes se publicaban sus estatutos y el alcalde 'comulga' con las intenciones de sus dirigentes. Así, el presidente de la asociación de hostelería, Alain Saldaña, una de las voces cantantes de esta nueva asociación del empresariado salmantino, reconocía que quieren un puesto en todas las mesas y foros de participación. Lo mismo que les ofrecía minutos después Fernández Mañueco. Pero no es algo que dependa de ellos.

 

El diálogo social es una mesa de negociación tripartita en la que los dos grandes sindicatos, el Ayuntamiento y la patronal acuerdan el destino de millones de euros que llegan de la concertación regional. Es un mecanismo sólido y avalado por la Junta, con resultados demostrados, pero que durante su primera legislatura Fernández Mañueco se negó a constituir. La representatividad está fijada por ley y corresponde a las dos grandes centrales, CCOO y UGT, y la patronal que designe Cecale; la confederación regional tiene concedida a Confaes la representación, y a nadie más.

 

 

UN DIÁLOGO PARADO DESDE HACE 6 MESES

 

En el inicio de la presente legislatura el alcalde se vio obligado por la oposición al estar en minoría en el Ayuntamiento, y se constituyó el pasado 23 de julio. Pero no se ha vuelto a reunir más. Y lo mismo ha ocurrido con una 'idea' del propio Mañueco, la mesa por el empleo, de la que tampoco se ha vuelto a saber. Están paradas desde hace meses a pesar de los anuncios de diálogo y participación. Ninguna de las dos ha contado con el interés del alcalde... hasta ahora.

 

La llegada de esta nueva asociación coincide con el renovado interés manifestado por el alcalde por el diálogo social, a pesar de que en el caso concreto del diálogo social no tiene nada que decir en cuanto a los miembros de ese foro. La única representatividad corresponde a Confaes, y si Fernández Mañueco plantea otra cosa se va a encontrar con la más que probable negativa de la patronal autonómica. Así que, si la quiere reactivar, tendrá que ser con UGT, CCOO y Confaes, que están dispuestos a obligar al alcalde a convocar de nuevo la mesa.

 

Otra cosa es la mesa por el empleo, que puede reactivar cuando quiera y que los grupos de la oposición le han demandado. A esta mesa ya renunciaron UGT, CCOO y Confaes por considerarla irrelevante.