El alcalde firma su renuncia en pleno por “motivos personales”

Sustituto. Juan Martín Castro, hasta ahora teniente alcalde, asume provisionalmente las funciones del socialista Miguel Ovejero, a la espera de la próxima sesión plenaria que será en diez días
Lorena Lago

El ya ex alcalde, Miguel Ovejero, presentó en la tarde de ayer su renuncia como primer edil por “motivos personales”. Fue un pleno tranquilo en el que apenas hubo vecinos y en el que el primer edil socialista presentó su dimisión una semana después de que fuera anunciada en una reunión informal con sus vecinos. Sin hacer ninguna otra declaración, Ovejero se limitó a pasar el testigo a Juan Martín Castro, teniente alcalde y persona que a partir de ahora, y al menos durante diez días, ocupará el puesto del anterior primer edil. Pasados los diez días de obligado cumplimiento, un nuevo pleno elegirá al nuevo regidor que, presumiblemente, y según se puso de manifiesto ayer, seguirá siendo el hoy teniente alcalde.

Sin embargo, y a pesar de la renuncia, Miguel Ovejero no abandonará al menos en los próximos días su acta como concejal, a pesar de que su dimisión ha dejado entrever, como han manifestado algunos de sus compañeros, “que quiere abandonar de forma definitiva el Ayuntamiento”. Si así fuera, el PSOE se vería en la obligación de ascender a un nuevo afiliado para ocupar la vacante que el ya ex alcalde deja.

Han sido casi tres años al frente del Consistorio en los que Miguel Ovejero ha llevado a cabo iniciativas como el nuevo tanatorio, que ya está en funcionamiento, le llegada de agua del embalse de Béjar, obra que preocupaba especialmente a los vecinos y otros como el acondicionamiento del Plantío, el cierre de la escombrera, el arreglo de la biblioteca y las mejoras realizadas en el alumbrado público.

El pleno de ayer abordó asimismo y de forma sucinta otros asuntos como fueron la ampliación del cementerio, que se realizará gracias a la dotación de los Planes Provinciales, y la situación del tradicional Corral de los Cerdos, tras la caída del muro que anteriormente limitaba sus fronteras.