El alcalde del Partido Popular de Martiago, condenado por llamar "tonta, pesada y payasa" a una concejala

El PSOE ha exigido su dimisión.

Francisco Collado, alcalde del PP de la localidad salmantina de Martiago, es considerado responsable de una falta penal de vejación injusta causada sobre la concejala socialista Eladia Vallejo por la que deberá pagar una multa además de las costas procesales según recoge una sentencia emitida por un juzgado de Ciudad Rodrigo.


El titular del juzgado de instrucción nº1 de Ciudad Rodrigo falla que Francisco Collado es culpable y le condena como autor de una falta de vejaciones injustas prevista y penada en el artículo 620.2 del Código Penal.

 

El juzgado considera probado, según consta en la sentencia que acompaña esta nota de prensa, que Francisco Collado profirió frases como “eres una pesada, no haces más que incordiar”, “eres tonta, una pesada y una payasa y no haces nada más que incordiar” y “tu marido es lo peor del pueblo”, contra la concejala socialista, Eladia Vallejo cuando la edil se encontraba realizando tareas relacionadas con su cargo de concejal en el interior del
Consistorio de Martiago el pasado mes de junio.

 

En el fallo del juzgado, además de la condena al alcalde y de considerar probados los hechos antes relatados, se determina que en caso de que el condenado no hiciera frente a la multa impuesta, de forma voluntaria o por vía de apremio, Francisco Collado quedaría sujeto a una responsabilidad subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias de la multa impuesta que no hubieran sido satisfechas.


En base a estos hechos, el PSOE exige la dimisión de Francisco Collado como alcalde de Martiago. Una persona con un comportamiento tan indigno no puede estar al frente de un Ayuntamiento democrático y su dimisión es la única salida posible porque desde este momento ha quedado totalmente deslegitimado para representar al municipio y a los vecinos.
Los socialistas piden al PP que no permita ni un minuto más que bajo sus siglas gobierne un alcalde con un comportamiento tan indigno e irrespetuoso. La dirección del PP de Salamanca está obligada, en caso de que no se produzca la dimisión del alcalde, a dar una respuesta y tomar medidas contundentes, porque, en caso contrario, se convertirá en cómplice y protector de comportamientos tan antidemocráticos como contrarios a la
más mínima ética política y moral.