El alcalde de Puebla de Azaba crea una licencia de taxi para servir a los pueblos de la zona al estar sin trabajo

Este permiso es gratuito en el mundo rural, salvo grandes poblaciones, aunque "si me sale algo antes no la utilizaré", reconoce el edil de la localidad

Imaginación y recursos frente a la crisis son algunas de las recetas para combatir las dificultades económicas actuales. Una iniciativa que llama la atención por lo extraño de la misma, igual que por lo original, es la que ha llevado a cabo el alcalde de la localidad salmantina de Puebla de Azaba, Miguel Ángel Calvo Martín, quien reconoce que está en "paro y por eso he decidio crear una licencia de taxi para servir a los pueblos de la zona que no tiene transporte público y necesiten nuestros servicios".

No obstante, no es seguro que se utilice de modo definitivo, "ya que si sale antes algo de trabajo tendré que dejarlo", señala. Puebla de Azaba es un municipio de solo 230 habitantes por lo que el servicio en la localidad no tendrá mucho uso "pero si puede haber gente que de otras localidades pueda necesitar servicio ante la inexistencia de un transporte público de garantías totales". Cabe destacar que el padre del alcalde de la localidad ya fue en su momento el taxista y Miguel Ángel Calvo quiere tomar el testigo ahora que se encuentra sin trabajo.

Por esta comarca y zona de Ciudad Rodrigo, Fuentegionaldo posee una licencia y Fuentes de Oñoro dos, parte de Ciudad Rodrigo. En las localidades más pequeñas como Puebla de Azaba, esta licencia es gratuita, no como en localidades rurales más grandes donde cuesta 6.000 euros, por no hablar ya de la capital donde la cifra se dispara mucho más. No obstante, el trabajador que se saque esta licencia está obligado a darse de alta como autónomo y adquirir un vehículo nuevo para trabajar.

Además, en la actualidad, el municipio de Navasfrías también pidió en su momento una licencia que aún no se ha cubierto por lo que si hay alguien interesado puede hacerlo y lo mismo puede ocurrir con la de Puebla de Azaba en caso de que el alcalde de la localidad no la utilice finalmente.

El tiempo estimado desde que se aprueba la concesión de la licencia hasta que se puede emplear para trabajar es más o menos de un mes. Por ello, la crisis agudiza el ingenio y quien sabe si volver a tiempos pasados donde el taxista sí trabajaba en los pueblos vuelve a tener una labor importante o no. En Puebla de Azaba lo van a probar de nuevo...