El alcalde acusa a la Junta de “castigar” sin agua a los vecinos

Polémica. Hace tres semanas el regidor solicitó el enganche provisional a la nueva red de Cabeza de Horno que pasa a 50 centímetros de la tubería local y la Consejería de Medio Ambiente no ha resuelto
MIGUEL CORRAL

El alcalde de Cipérez, Fabián Martín, arremete duramente contra la Junta de Castilla y León por entender que “el pueblo de Cipérez está siendo castigado al negarnos algo tan fundamental como es el abastecimiento de agua”.

Las críticas del regidor no son nada nuevas en este sentido, pues son varios los años que lleva pidiendo el enganche de esta localidad a Cabeza de Horno, especialmente tras que se detectaran altos índices de arsénico en los acuíferos locales. Esto ha motivado que desde entonces sus habitantes deban surtirse mediante camiones cisterna, una circunstancia que supone cada verano un alto coste, tanto para las arcas municipales como para la Diputación Provincial.

Ahora, las críticas del alcalde están incluso más justificadas cuando desde hace tres semanas espera la contestación de la Consejería de Medio Ambiente para que autorice de manera provisional el enganche de este municipio a la red de Cabeza de Horno, con tuberías recientemente instaladas para abastecer a la zona del Campo Charro y que discurren a 50 centímetros de la acometida local.

Según el alcalde, “sólo pedimos que nos dejen enganchar provisionalmente estos dos meses para no tener el gasto de agua que tuvimos el año pasado, unos 87.000 euros todo el año, pero sólo de agosto fueron 42.000. La Diputación nos paga una parte y aunque dobla la ayuda este mes, el gasto se multiplica por cuatro”, sostiene.

Fabián Martín es consciente de que la obra de la nueva red de abastecimiento aún no ha sido entregada, por lo que “para evitar cualquier tipo de responsabilidad, sólo la utilizaríamos para limpieza, cocina y otras tareas domésticas, y para consumo humano utilizaríamos las cisternas. No queremos el agua gratis, estamos dispuestos a poner un contador para pagar el agua que se gastase a lo que nos corresponda. Esto que pasa con Cipérez y el agua no es más que un capricho de Medio Ambiente, porque de otro modo no se entiende”. En este mismo sentido, el primer edil pide “un poco de justicia, porque a un pueblo no se le puede negar algo tan necesario como el agua, y los vecinos no tienen la culpa de los errores que hayan podido cometer los técnicos que diseñaron el proyecto y que han retrasado las obras durante meses”.

Durante los meses de agosto y septiembre, Cipérez cuadruplica su población y obliga al vertido en su depósito de entre 8 y 10 cisternas de agua al día, lo que supone un gasto considerable. “Cuando nos hace falta el agua es ahora, por eso nos urge que se dé una solución a lo que llevamos tres semanas solicitando a Medio Ambiente; el encargado de las obras nos ha dicho que lo único que le hace falta para enganchar es la autorización de arriba, pero desde la Junta nadie se pronuncia, y no enganchan porque no quieren”.

Otra de las circunstancias añadidas al sistema actual de abastecimiento, son los residuos de arsénico existentes en las tuberías. “La Diputación es receptiva a solucionar el problema de esta manera que proponemos, pero desde la Junta se nos niega el pan, la sal y el agua”.