El 'agujero' de las piscinas suma 1,9 millones más sin que se sepa cuánto se reclamará a Eulen

Los concales García Carbayo y Fernando Rodríguez, responsables de contratación.

Una modificación de crédito abre la puerta a gastar otra cantidad millonaria en la piscina de Garrido mientras el equipo de Gobierno no aclara cuánto le reclamará a la anterior concesionaria.

El Ayuntamiento de Salamanca ha dado este martes un nuevo paso para seguir pagando 'de su bolsillo' el 'agujero' que la anterior concesionaria dejó en la gestión de las piscinas. Una factura de 6,6 millones de euros, el coste calculado por los técnicos municipales de las obras que dejó sin ejecutar, y de la que poco a poco, por decisión del equipo de Gobierno, se ha ido haciendo cargo el erario municipal. A día de hoy, casi ha cubierto el coste total sin que se sepa cuánto se va a reclamar a Eulen por haber dejado sin hacer las obras a las que estaba obligado.

 

En las comisiones informativas de este martes se ha aprobado una modificación de créditos para que el Ayuntamiento disponga de 1,3 millones de euros más para acometer las obras necesarias en las piscinas de Garrido. Esa cantidad se suma a las que ya se han dispuesto anteriormente para obras en Tejares, Pizarrales y Aldehuela y que han supuesto un coste, con las obras ya contratadas, de 129.000, 353.000 y 135.000 euros, respectivamente. En total, la factura sólo este año se eleva por encima de los 1,9 millones de euros contando el presupuesto para la de Garrido.

 

Sin embargo, la factura no se queda ahí porque lleva tiempo engordando. Durante 2015, cuando ya se conocía el 'caso piscinas', el equipo de Gobierno de Fernández Mañueco gastó otros 2.090.000 euros en diversos arreglos en las piscinas municipales. Así que a día de hoy el coste de permitir que la anterior concesionaria se fuera sin hacer sus 'deberes' roza los 4 millones de euros. Y casi ha cubierto lo que estaba pendiente sin que se haya sabido qué parte se le reclamará a la anterior concesionaria por incumplimiento de contrato: las obras estaban entre sus obligaciones.

 

 

MEJORAS QUE SON INCUMPLIMIENTOS

 

El equipo de Gobierno ha vendido estas actuaciones como mejoras y reformas, pero la oposición considera que es una manera de intentar tapar el coste de las obras de rehabilitación que hay que hacer porque la anterior concesionaria, Eulen, no las hizo en su día. Según un informe de los técnicos municipales, el Ayuntamiento no llevó a cabo la vigilancia del contrato, la concesionaria no cumplió con su obligación de mantener las instalaciones (las gestionó durante 15 años) y el resultado fue un deterioro valorado en 6,6 millones de euros"El Ayuntamiento de Salamanca no ha actuado con la diligencia debida", decía el informe.

 

Para sufragar este enorme 'agujero', el Ayuntamiento pactó con la nueva concesionaria que se hiciera cargo de parte de las actuaciones, por valor de 2 millones de euros, pero el resto saldrá de las arcas municipales siempre y cuando no se logre que la anterior empresa que gestionaba las piscinas abone lo que sea de su responsabilidad.

 

Sin embargo, a día de hoy, el equipo de Gobierno no ha dado a conocer si se ha reclamado a Eulen alguna cantidad y a cuánto asciende, a pesar de que se comprometió a hacerlo y existe un informe al respecto. Hay que recordar que el informe de los técnicos municipales que sacó a la luz este escándalo cifraba en 6,6 millones el coste de las obras que Eulen debió acometer y no hizo.

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