El acusado señala que la denuncia de la víctima es “una venganza”

Declaración. Reconoció haber sido cliente de la agredida pero aseguró que el día de los hechos no se encontraba en Salamanca. Conclusión. El Ministerio Público mantiene la pena de seis años de cárcel
e. g.

El procesado por un delito de homicidio en grado de tentativa, acusado de asestar dos cortes en el cuello a la empleada de un club de la capital, justificó su presencia ante el tribunal como un acto de “venganza” de la víctima, pues aseguró que el día que se cometió la agresión se encontraba fuera de Salamanca, ya que residía en Valencia desde 2006.

Durante su comparecencia en la sala de vistas de la Audiencia Provincial, el imputado, cuya identidad responde a las iniciales M. B., reconoció que conoce a la víctima desde el año 2002, una mujer de 52 años, ya que fue cliente suyo tanto en el club donde ella trabajaba como en su domicilio, en la avenida de Italia, número 8, lugar donde acudió “en dos o tres ocasiones”. Relató también que en el año 2005 tuvo un altercado con la víctima, la cual le denunció por el presunto robo de una cadena de oro. Desde ese momento, “no la volví a ver más, ni a tener más contacto con ella”, señaló el imputado, que se trasladó al siguiente año a trabajar a Valencia.

El día 31 de enero de 2009, momento en el que se produjo la agresión a la víctima, cuando ésta entraba en su domicilio, M. B. no se encontraba en Salamanca, según su versión. Ese día “estaba en Valencia. A las 11.00 horas llamé a mi jefe para que me diera un anticipo, después fui a comer con mi cuñada y, por la tarde, quedamos en un bar para aclarar las cuentas”, detalló. Acorde con esta declaración recalcó que ese día “no estaba en Salamanca, ya que me fui en 2006” y negó haber agredido a la víctima con un cuchillo. Por último, señaló que se enteró de esta denuncia cuando le detuvieron el 18 de marzo de 2009 mientras conducía junto con su jefe y fue llamado a declarar a los Juzgados de Valencia. El motivo de esta denuncia lo achacó a un acto de “venganza”: “La víctima me conoce, tuve problemas con ella en 2005 y cómo no consiguió nada, es una venganza”. Por su parte, la víctima, relató cómo sucedieron los hechos. Según su versión, en torno a las 19.00-19.30 horas del 31 de enero de 2009 estaba en su casa de la avenida de Italia con una amiga. “Ella se fue y yo bajé a buscar tabaco”. Posteriormente, cuando entró en su vivienda e iba a cerrar la puerta “me tapó la boca”, señaló. También aseguró que el presunto agresor iba acompañado de otro hombre rubio que no pudo identificar. “Me empujó hacia la habitación, me clavó un objeto en el cuello y no me acuerdo de nada más”. En la identificación del acusado con el presunto agresor, la víctima se mostró “muy segura” de que era él quien la agredió. Además, dejó claro que “no es una venganza” contra el encausado. “Yo ya me olvidé del robo de la cadena de oro, es una joya que no valía mucho, 800 o mil euros, pero no me esperaba que casi me matara”, puntualizó.

Por su parte, los agentes policiales que actuaron como testigos señalaron que la víctima les indicó mediante gestos, ya que no podía hablar, que denunció con anterioridad al agresor y tras enseñarle una composición fotográfica, reconoció al presunto autor de los hechos. El Ministerio Fiscal mantuvo la petición de seis años de cárcel para M. B., por un delito de homicidio en grado de tentativa, además de la expulsión del territorio nacional en caso de acceder al tercer grado o cuando cumpla las tres cuartas partes de condena, con prohibición de volver al país durante 10 años.