El acusado de matar a un religioso admite que tenía una carta sobre abusos sexuales en el centro

AUDIENCIA DE BARCELONA

El interno niega haberlo asesinado para hacerse con el manuscrito y chantajear a la institución.

El acusado de matar a un religioso en un centro de acogida del barrio de Guinardó de Barcelona el 18 de julio de 2010 ha reconocido que tenía la fotocopia de una carta sobre supuestos abusos sexuales en la residencia, pero ha negado haber asfixiado a la víctima para arrebatarle el original con el fin de chantajear a los responsables y exigirles miles de euros.


En su declaración este lunes en un juicio con tribunal popular que se celebra en la Audiencia de Barcelona, el acusado y también residente en la casa, Antonio Jesús R., ha asegurado que al poco de llegar al centro Hermanos Misioneros de los Enfermos Pobres de Barcelona --en la que estuvo un año-- le llegaron rumores de los presuntos abusos pero no fue hasta mucho más tarde cuando se hizo con la fotocopia.

Este presunto asesinato y la existencia de la carta fueron destapados ocho meses después por un preso de la cárcel de Can Brians, ya que en un principio se creyó que la víctima, de unos 60 años, había fallecido por causas naturales; tras estas revelaciones se exhumó el cadáver descubriéndose que el religioso había sido asfixiado.

Durante la sesión del jurado popular de este lunes se han reproducido conversaciones telefónicas de los días siguientes de la muerte de la víctima, en la que Antonio Jesús R. dice a su interlocutor cosas como 'un problema menos' y 'al fin y al cabo no van a poder demostrar nada', pero ha negado a preguntas de la fiscal que se estuviera refiriendo al presunto asesinato.

También ha declarado en el juicio como testigo uno de los religiosos, que en la actualidad es el máximo responsable, y que ha asegurado que el acusado era un "privilegiado" entre los internos de la residencia a los que se engañó diciendo que era un 'mosso'.

Antonio Jesús R. llegó al centro para quedarse veinte días pero al final se quedó casi un año, tenía una habitación individual --igual que la víctima-- pese a que las del resto de los internos son de cuatro personas y, según el testigo, se aprovechó de su estatus para imponerse al resto de residentes, la mayoría en situaciones de vulnerabilidad.

PIDEN 20 AÑOS DE CÁRCEL

Según el escrito de acusación de la fiscal previo al juicio, en la madrugada del 18 de julio de 2010, el presunto homicida entró en la habitación de la víctima y, con ánimo de acabar con su vida o al menos "conociendo las altas probabilidades de causarles la muerte", se acercó a él y lo asfixió.

El ministerio fiscal pide 20 años de cárcel por un presunto delito de asesinato al considerar que la acción fue totalmente "sorpresiva" al estar la víctima desprevenida y confiada en su habitación sin poder oponer resistencia a Antonio Jesús R., que entonces tenía 40 años.