El acusado de incendio en Béjar admite resentimiento contra su mujer y que bebió toda la noche

El acusado, a su llegada a la Audiencia Provincial.

El presunto autor del incendio de octubre de 2011 en una casa del centro de Béjar ha negado ser el autor del fuego en el que resultaron intoxicados sus dos hijos. Se considera probado que el fuego fue intencionado y los agentes de la Policía Local testifican que se avalanzó sobre su exmujer y la insultó en el lugar del siniestro. 

El acusado de provocar un incendio en un inmueble del casco histórico de Béjar en el que resultaron intoxicados sus dos hijos ha negado hoy la autoría de los hechos. En un juicio que se ha prolongado por el espacio de más de cuatro horas, el presunto autor ha admitido albergar resentimiento contra su exmujer, de la que se había divorciado poco antes de que se produjeran los hechos juzgados. Su excónyuge ha asegurado que sobre el acusado que "cuando está sereno no es muy bueno, pero se le lleva, pero estando bebido, no"; el encausado ha admitido que estuvo bebiendo toda la noche del siniestro, circunstancia que según los peritos forenses no alteraba su capacidad para razonar y percibir la gravedad de los hechos. El fiscal ha reiterado su petición de 13 años de cárcel por incendio y delitos de violencia doméstica, pena que la defensa rebaja a un año y tres meses y dos multas.

 

El caso se remonta al 23 de octubre de 2011, cuando a las 6.30 de la madrugada la Policía Local de Béjar recibe el aviso de un incendio en la plaza mayor de la localidad textil. El siniestro afecta a una vivienda de tres plantas en la que habitan el acusado y sus dos hijos, pero que estaba ocupada en el momento del incendio solo por estos últimos, que tuvieron que salir por el tejado y que resultaron intoxicados al inhalar los humos provocados por la combustión de leña de encina y otros materiales acumulados en una leñera en la planta baja.

 

El fuego precisó de la intervención de los bomberos y tras su extinción se registró en el lugar la presencia del acusado, del que varios testigos aseguran que llegó "con una sonrisa de oreja a oreja y las manos en los bolsillos"; los agentes de la Policía Local certifican que tras la extinción, el acusado apareció en el lugar de los hechos y, al ver a su exmujer, que se había personado en el lugar con varios vecinos, la insultó y se avalanzó sobre ella, sin llegar a agredirla al ser reducido antes por los agentes. La tarde anterior a los hechos, varios testigos aseguran que el acusado arrojó objetos desde el balcón de la casa y que profirió insultos a su exmujer, que vive en una vivienda al otro lado de la plaza mayor; esta conducta fue tomada por los mismos testigos como algo habitual ya que la pareja se había divorciado meses atrás.

 

La vista, que se ha celebrado en la Audiencia Provincial, se inició a las diez de la mañana y se ha prolongado hasta las 13.30 horas, tiempo en el que han declarado numerosos testigos, entre ellos, vecinos, agentes de la Policía Local de Béjar, del cuerpo de bomberos, peritos y forenses. También estaban citados los dos hijos, intoxicados en el siniestro, que se han acogido a su derecho a no declarar. Su exmujer lo ha hecho por videoconferencia y ha negado que el acusado le dijera "váis a arder" en ningún momento, pero sí que la amenazó de muerte y que quebrantó la orden de alejamiento que tenía.