El acusado de apuñalar a un joven niega haber coincidido con el herido en la discoteca

Vista oral. La Fiscalía mantiene la petición de cuatro años de prisión. Ausencia. La víctima no acude al juicio al estar en paradero desconocido
E. G.

El joven de 26 años y de iniciales R. S. H., acusado de apuñalar a otro en el muslo izquierdo durante las fiestas de Tamames, el día 27 de septiembre del pasado año, negó haber estado en la misma discoteca que la víctima –a las puertas del local se produjo la agresión–.

Confirmó que conocía a la víctima porque “iba con mi hermano al colegio”, además de ser vecinos y aseguró que no había tenido ningún problema con esa persona. A las preguntas del Ministerio Público acerca de que la madrugada del 27 de septiembre estuviera en una discoteca ubicada en la calle Larga, en Tamames, el imputado negó haber estado en el local, “ni siquiera pasé por la puerta”, señaló. Tan sólo aseguró que vio a la víctima en un bar de la Plaza Mayor del municipio y se saludaron. “Nunca le he agredido”, reiteró R. S. H., quien detalló que tuvo conocimiento de los hechos semanas después cuando la Guardia Civil le mandó una citación para que acudiera a declarar. Por último, puntualizó que en el momento de los hechos ya se encontraba en su casa.

Por su parte, la víctima no acudió al juicio al encontrarse en paradero desconocido, por lo que se dio lectura a su declaración efectuada en la comisaría. Relató que esa noche acudió a la discoteca en compañía de sus primos. Vio al acusado y éste se acercó y le preguntó “¿a quién querías pegarle un tiro?” –el imputado negó haber hecho tal pregunta–. Intentó evadirlo pero el acusado, según la víctima, le dio un puñetazo en la nariz. Fue al servicio para quitarse la sangre y permaneció dentro del local a la espera de que el agresor se marchara. Cuando salió a la calle, observó que R. S. H. seguía en el lugar, se acercó a él y con un objeto punzante le apuñaló en el muslo izquierdo, según su versión. Posteriormente, entró en la discoteca para pedir una servilleta, momento que quedó inconsciente. La Fiscalía mantuvo la petición de cuatro años de cárcel por un delito de lesiones al considerar que el herido tuvo que ser sometido a una operación con peligro para su vida. La defensa pidió la absolución al no haber pruebas que acrediten su autoría.