El aceite de la provincia trabaja para lograr la marca de garantía

Finalidad. El Palacio de Los Águila de Ciudad Rodrigo acogió una jornada técnica sobre almazaras, con el objetivo de que los productores mejoren el proceso de transformación, para evitar que pierda aromas
David Rodríguez / Modrián
El Centro Luso Español de Patrimonio de Ciudad Rodrigo, promovido por la Fundación Duques de Soria (FDS), acogió en el día de ayer una jornada técnica sobre almazaras, dentro de la llamada Iniciativa Olivar del Duero. Mediante este proyecto se pretende lograr una marca de garantía del aceite de la provincia, y posteriormente, un sello internacional junto con el vecino Portugal.

El pasado mes de julio se celebró una jornada sobre la explotación turística de los recursos del Duero, y ayer fue turno para las almazaras. Según Jesús Carballares, presidente de la asociación Oleum Vettonia, que tiene firmado un convenio con la FDS, “la transformación de la aceituna en aceite en las almazaras se suele seguir haciendo en estas tierras por métodos tradicionales, con una temperatura muy alta, que quema los aromas”.

Para Carballares, si se quiere llegar a más mercado, y por tanto, lograr el sello de calidad, “hay que cambiar el proceso de transformación para mantener el aroma”. Por eso, en la jornada de ayer, varios expertos explicaron a los representantes de las almazaras cómo mejorar la transformación.

A la jornada asistieron representantes de todas las almazaras de la provincia: Villarino de los Aires, Aldeadávila de la Ribera, Vilvestre, La Fregeneda, Lagunilla y Serrallino. También asistieron de Ahigal de los Aceiteros, donde entre el 10 y el 15 de noviembre empezará a funcionar su almazara, y pequeños agricultores de Silvestre y de la Sierra de Francia que quieren poner en marcha minialmazaras, y acudieronpara saber cómo hacerlo.

Además, en el día de ayer conocieron los requisitos que exige ser marca de garantía, que según Raquel Soria, técnico de la empresa Aquimisa, “exige pequeños sacrificios pero acabará teniendo muchos beneficios”. Soria animó a los productores de aceite a que no lo limiten a consumo propio, sino que también lo vendan en el mercado.

El sello de calidad, paso a paso
De momento, el reglamento para lograr el sello de calidad está en la Junta de Castilla y León, y próximamente acudirán a la Oficina de Patentes para registrar la marca de garantía del aceite de Castilla y León. A la vez, se sigue trabajando con Portugal para lograr el sello internacional del aceite, que podría apellidarse “del Duero“.

Como señaló Carballares, “Portugal, con la denominación de origen Tras-os-Montes, sigue por delante de nosotros”, por lo que se siguen fijando en su ejemplo. Francisco Pavao, en representación de la citada denominación, resaltó que “el aceite empieza en el olivo y acaba cuando se consume, y hay que mejorar en todas las fases“.

En representación de la Junta de Castilla y León asistió a la jornada Enrique García Clavero, quién expuso que la Junta, como administración que apoya el proyecto, que se haga un desarrollo sostenible del mundo rural, con tres pilares.

Por un lado, el económico; para que la producción de aceite sea una actividad viable, debe tener un sello de calidad, lo que se está buscando. Por otro, el social, ya que las almazaras ayudan a los agricultores a permanecer en el mundo rural con un nivel de vida estable.

Por último, el ambiental, “hay que defender el ecosistema y no dejarlo abandonado”, según Enrique García. Y es que en la provincia de Salamanca, la mayoría de los olivares están ubicados en parques naturales.