El abogado del 'senegalés' abre la posibilidad de que sea un refugiado

El detenido africano, en las inmediaciones de la Plaza San Román (Foto: Ch. D.)

La defensa del detenido se ha interesado en que se practiquen pruebas médicas para determinar si no es imputable por un trastorno mental.

El letrado del Turno de Oficio designado para la defensa de los intereses de A.K., ciudadano africano detenido en la tarde del viernes ha asegurado en una nota hecha pública que su defendido "efectivamente ha sido detenido en múltiples ocasiones en los últimos meses, sin que en ninguna de ellas se le hayan atribuido hechos constitutivos de delitos graves, sino todo lo más, delitos de menor entidad, la mayor parte en grado de tentativa, y faltas contra el orden público".

 

Además, la defensa del africano asegura que ha solicitado "la práctica de cuantas pruebas médicas sean necesarias" para determinar si su defendido es imputable o, si por el contrario, y como todo hace parecer, no es imputable "por causa de algún trastorno mental". También quiere determinar si A.K. está afectado por "algún tipo enfermedad que además de poner en riesgo su vida, ponga en riesgo la de los demás, la convivencia y la paz social". 

 

Mientras estas pruebas se llevan a cabo, la defensa del individuo africano subraya que existe la posibilidad de que sea "un refugiado" y su "sintomatología responda en realidad, a factores exógenos que tengan que ver con su pasado y experiencias vitales", añade. 

 

Por último, el abogado de A.K. lamenta en su escrito que "un país avanzado socialmente y que presume de garantista no puede ver en la falta de acreditación de la nacionalidad un problema o un peligro". 

 

Según sus propias palabras, "resulta deleznable" que se busquen 'atajos' en la legislación de extranjería, cuando todo apunta a que es una enfermedad mental que "requiere de tratamiento, cuidados e incluso –si procede‐ ingreso en centros hospitalarios o asistenciales", añade.