El 98% de los salmantinos lleva el cinturón de seguridad puesto en la ciudad

Así se desprende de los controles e inspecciones llevados a cabo por la Policía Local entre los días 12 y 18 de septiembre

El 98% de los conductores salmantinos utiliza el cinturón de seguridad cuando circula por la capital, tal y como se desprende de los controles e inspecciones llevados a cabo por la Policía Local entre los días 12 y 18 de septiembre. En cuanto a los pasajeros delanteros, lo lleva abrochado el 97,5%, mientras que el índice de utilización en los ocupantes de los asientos traseros es sólo del 70%. Es importante señalar que todos los menores controlados viajaban con los sistemas de retención adecuados a su edad. Estos datos confirman los porcentajes de uso de las últimas campañas efectuadas en lo que se refiere tanto a los conductores como a los pasajeros delanteros, pero muestran un retroceso notable y preocupante en cuanto a la utilización del cinturón por parte de los viajeros de los asientos traseros, que cae desde el 84% hasta el mencionado 70% actual.

En las inspecciones efectuadas por la Policía Local se controlaron 751 vehículos, siendo denunciados por no utilizar los cinturones de seguridad un total de 15 conductores, 11 pasajeros delanteros (sobre 442 controlados) y 135 ocupantes de plazas traseras (sobre 445 controlados). La cuantía de la sanción por no llevar abrochado el cinturón de seguridad es de 200 euros. Además, se retiraron un total de 45 puntos, tres por cada uno de los 15 conductores denunciados.

Su uso es obligatorio en ciudad
Mediante esta iniciativa, que se realiza en colaboración con la Dirección General de Tráfico, sin perjuicio de la vigilancia normal que se realiza durante todo el año, se pretende que todos los usuarios de los vehículos utilicen los dispositivos de seguridad homologados como medio eficaz de prevención de lesiones graves e incluso de muerte. Los estudios en materia de seguridad vial coinciden en aseverar que la utilización del cinturón y de los elementos de retención reduce de forma notoria las posibilidades de perder la vida o sufrir graves lesiones en un accidente de circulación, siendo su eficacia aun mayor cuando se transita a bajas velocidades, como suele ser el caso de la circulación urbana. El uso del cinturón de seguridad y de los sistemas de protección infantil está regulado por los artículos 116 y 117 del Reglamento General de Circulación.