El 36 por ciento de los niños quieren ser futbolistas y el 24 por ciento de las niñas, profesoras

Rodaje del anuncio de Iberdrola con la Selección Española de Fútbol

Se trata de algunos de los resultados de la IX Encuesta ‘Qué quieres ser de mayor’ elaborada por la Fundación Adecco.

Según el Informe de Calidad de Vida en el Trabajo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social 8 de cada 10 españoles está insatisfecho con su trabajo. Los niños que crecen en tiempos de crisis prefieren ser deportistas según Adecco.

 

Una de las preguntas más repetidas cuando eres un niño es qué te gustaría ser de mayor y, precisamente, esa es la clave de la IX Encuesta ‘Qué quieres ser de mayor’ elaborada por la Fundación Adecco en la que señala como el 36% de los niños quiere trabajar en algún empleo relacionado con el deporte, de este porcentaje, el 26% desean convertirse en futbolistas. Por el contrario, el 24% de las niñas quieren ser profesoras. Un informe que muestra, como dato curioso, que la profesión menos deseada, por primera vez, es la de ser político, deseada sólo por el 4% de los niños españoles.


Los cambios en las expectativas de los menores se confirman en distintos estudios y especialmente el aumento de la infelicidad en el trabajo, según el Informe de Calidad de Vida en el Trabajo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social 8 de cada 10 españoles está insatisfecho con su empleo y el 50% de los trabajadores españoles sufre estrés.

 

Los factores que explican este fenómeno son coyunturales, afirma José Ignacio Marcet, Presidente de la Fundación Marcet. Los niños quieren ser como sus líderes y buscan ser reconocidos por lo que hacen, por tanto no es extraño que quieran ser deportistas. La felicidad es un factor clave para el desarrollo económico, afirma José Ignacio Marcet, sin ella no hay resultados ni tampoco creación de riqueza o empleo.

 

El ranking de empleos más deseados entre los más pequeños es el de ser futbolista. Se sitúa así como la profesión más admirada y valorada entre los niños. Sentarse a ver un partido de fútbol, ir al estadio a ver un encuentro en vivo o patear una pelota con uno de los padres puede sembrar la pasión del niño por el fútbol y aumentar el deseo de querer convertirse en futbolista reconocido.