El 15-M desea "más gente en la calle" en su segundo aniversario

Acampada Salamanca celebra los dos años de vida del movimiento con una nueva reivindicación que partirá de la Plaza de Los Bandos para que no se olvide el origen de sus manifestaciones y protestas en contra del sistema.

El movimiento 15-M cumple dos años, y los miembros de Acampada Salamanca han organizado una serie de actos para recordar a los ciudadanos que las voces de la reivindicación siguen muy vivas. Un concierto programado la noche del martes en la Plaza de Anaya y una manifestación por las calles de Salamanca, que incluirá una performance durante su recorrido, tratarán de impregnar la ciudad del espíritu del movimiento.

 

Javier Sánchez, uno de los componentes de Acampada Salamanca, recuerda el inicio del 15-M como algo “increíble”, y admite que tanto él como sus compañeros esperaban que los echaran de la Plaza Mayor el 15 de mayo de 2011. En estos dos años de andadura “la esencia del movimiento no ha cambiado”, explica Javier, si bien es cierto que está menos “sobredimensionado”, aunque “el espíritu se mantiene”. Pese a sus veinticuatro meses de existencia, el 15-M sigue en un “período de crecimiento”, asegura Javier Sánchez.

 

“Lo que se ha construido en este poco tiempo es alucinante, pero hace falta que crezcamos en estructura”, explica Javier, que no cree que mostrar indignación en la calle sea suficiente para provocar un cambio en el sistema. “Hay que trabajar día a día, luchar por nuestros derechos, incluso por conseguir comida”. Sobre una de las fórmulas de protesta más recurrentes en los últimos meses, los escraches, este miembro de Acampada Salamanca se muestra claro: “Se ha tachado a estas manifestaciones de terrorismo, cuando son cosas que no tienen nada que ver. Es una forma que tiene la gente de pedir que les hagan caso, y se hace de forma pacífica.”

 

Una de las quejas que siempre han acompañado al movimiento 15-M es la falta de atención y sensibilidad de la clase política a los problemas de los ciudadanos. “Si pueden, no nos escuchan, no quieren, y esto es una irresponsabilidad, porque no son conscientes de hasta dónde pueden llegar las protestas sociales”, se queja Javier Sánchez. Desde que surgió el 15-M ha habido avances “en la creación de un clima de lucha”, pero “nada a nivel de cambio de sistema”. Esto se debe, según Javier, a la “falta de permeabilidad” de los políticos españoles.

 

Otra de las reivindicaciones que lanzan los miembros de Acampada Salamanca es una mayor concienciación de los ciudadanos, muchos de ellos “dormidos” ante la situación. Esta falta de espíritu de protesta “se nota mucho en Salamanca”, afirma Javier, que ve lejana la posibilidad de revertir la situación del país.

 

Como regalo de cumpleaños, el movimiento 15-M desea “que haya más gente en la calle, nuevos proyectos y más incursión en el terreno del trabajo y la universidad, de forma que se abran nuevos frentes para impedir que los poderes nos arrollen”, ha manifestado Javier Sánchez.

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