El 14 de julio nace la gran caja de ahorros de Castilla y León

Desde el día 6 de junio el proceso de unión “será irreversible” y comenzará un periodo transitorio
A. R. L.

La hoja de ruta de la fusión financiera entre Caja Duero y Caja España agota las últimas etapas o jalones en el camino por conquistar, porque tras la celebración de las asambleas el próximo 5 de junio en ambas entidades, con la previsible aprobación por parte de los consejeros generales del documento definitivo, quedarán tres fechas relevantes desde el punto de vista de los trámites pendientes, entre ellas, la definitiva, el 14 de julio, cuando se realizará el otorgamiento de la escritura pública de la fusión que traiga al mundo financiero a la nueva criatura: Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria, Caja de Ahorros y Monte de Piedad (el nombre comercial está en camino).

Después del Día D, desde el 6 de junio, Caja Duero y Caja España “actuarán como una única entidad porque el proceso será irreversible”, aunque sea necesario ajustar la maquinaria desde el plano jurídico.

40 consejeros más en Caja Duero
En los dos primeros años de vida de la nueva entidad (como máximo), los órganos de gobierno multiplicarán por dos sus integrantes –hasta la renovación– al aportar cada caja sus miembros, una circunstancia que permite varias lecturas por los matices que suscita la unificación.

La asamblea general contará con 320 consejeros generales, cifra que obligará a Caja Duero a aportar 40 nuevos para alcanzar la paridad porque en la actualidad este órgano está compuesto por 120, a diferencia de su socia, que ofrece un saldo de 160.

El consejo de administración engordará hasta 34 vocales, la comisión ejecutiva alcanzará 14, al igual que la de control y la delegada de Obras Sociales, y también el comité de auditoría, todas con idéntico número de representantes de ambas entidades.

Más allá de la retahíla de cifras reside el espíritu de la estructura organizativa de la entidad, porque el director general de Caja Duero, Lucas Hernández, subraya que la entidad exporta su modelo de gestión en algunas áreas. “La comisión ejecutiva, la de auditoría y la de Obras Sociales se han añadido porque hay una cultura histórica en la entidad por la que, por ejemplo, la comisión ejecutiva es la que realiza el seguimiento semanal de las propuestas y la que las aprueba por delegación del consejo”, ensalzó Hernández, para recordar que se reunirá en Salamanca, al igual que el comité de dirección, por ser la sede ejecutiva, como figura en los estatutos de la nueva entidad.