El 1-4-4-2, base de la pizarra del míster sin renunciar a otras variantes

ESQUEMÁS. En el Helmántico utilizó el dibujo más conocido en su primera etapa; 4-2-3-1, en la segunda
Teresa Sánchez

D’Alessandro siempre apostó por el clásico sistema 1-4-4-2, aunque sin renunciar a otras variantes tácticas en momentos determinados como el 1-4-2-3-1, que podía desarrollarse en rombo dependiendo de los interiores con los que contaba en ese momento en sus plantillas.

En su primera etapa en el Salamana, el técnico se decidió por un 1-4-4-2 con rombo que, en ocasiones, se desdoblaba hacia un 1- 4-1-4-1, en principio con Medina como pívote –labor que también desarrolló Sukunza–, y Diego Latorre como el delantero que se movía entre líneas.

Posteriormente, en equipos como el Elche, apostó por situar dos pivotes sin renunciar a los dos puntas, mientras que su segunda etapa en la UDS exprimió los recursos de una plantilla en la que, como en la actual, había mayoría de mediaspuntas. Por eso decidió jugar con un delantero en la mayoría de sus partidos, aunque en ocasiones volvió a su sistema de cabecera, situando a Cacá junto a Raúl Sánchez y atacando con dos delanteros natos. Hoy pueden desvelarse las primeras dudas sobre cuál será su apuesta en esta 2009-2010.