Ecologistas de España y Portugal pedirán en Bruselas que se pare la reapertura de la mina de uranio

Ecologistas españoles y portugueses en la sede de Equo Salamanca (Foto:F:Rivas)

Aseguran que este proyecto incumple varias normativas europeas y que perjudica a la zona en la que se pretende reabrir

Las formaciones ecologistas Equo de España y Os Verdes de Portugal presentarán una queja conjunta en Bruselas para que se “paralice” el proyecto de reapertura de las minas de uranio en la explotación de Retortillo-Santidad (Salamanca).

 

El documento, que llegará tanto a la Comisión como al Parlamento Europeo, se remitirá la próxima semana una vez que el coportavoz Federal de EQUO, Juantxo López de Uralde,  y la representante del partido ecologista "Os Verdes" de Portugal, miembro del Partido Verde Europeo, Manuela Cunha, lo hayan firmado en la sede de Equo en Salamanca.

 

López de Uralde ha insistido en que las dos formaciones trabajan para que el proyecto “no vaya adelante” ya que supone “afección” a las habitantes del entorno junto a impactos medioambientales que “perjudican” a la zona.

 

Además, el coportavoz de Equo ha incidido en que la apertura “no supone un impulso económico a la comarca, sino un perjuicio” ya que las actuales explotaciones agrícolas y ganaderas y el resto de servicios se verían afectadas por “la potencial contaminación”.

 

La queja, tal y como han detallado los representantes español y portugués, pedirá a Bruselas que inste al Gobierno de España a que anule la declaración de impacto ambiental aprobada por la Junta de Castilla y León.

 

El documento de los ecologistas subraya que hay “incumplimiento de normativa europea” en la tramitación y asegura que la ilegalidad se da en tres ámbitos diferentes de actuación, según López de Uralde.

 

El primero es que el proyecto de explotación no se atiene a las normas europeas de impacto ambiental que España “ha firmado y debe cumplir”; el segundo, se centra en que la iniciativa se ha “subdividido” en mina de extracción, zona de almacenamiento de estériles y radioactivos, y planta de procesamiento, cuando todo es “un solo proyecto”, lo que es “contrario” a lo que exige Europa; y el tercero esgrime su proximidad a la frontera y el “desconocimiento” del gobierno portugués al respecto, han detallado los representantes español y portugués.