…y se obró el milagro: La victoria

Una trabajada victoria: Empezó perdiendo en el minuto uno, empató nada más comenzar la segunda mitad y al final, jugando con 10, llegó el segundo

La Unión Deportiva Salamanca coge aire en La Rioja y se trae una victoria que deja mejor paladar que el mejor caldo de aquellas tierras. Un triunfo a domicilio, 1-2, gracias a los goles de Jonay y Andrés González.


Todo comienza mal, muy mal. Corren los primeros segundos del partido cuando Mikel Dañobeitia centra al primer palo, Cerbero controla y Sergio fusila a un Bernabé que no daba crédito a lo acontecido.


El partido sigue con un Logroñés que perdona en varias ocasiones. Pocas ocasiones para los unionistas, aletargados y sin ritmo, que salvo excepciones apenas miran a puerta. Tan solo un testarazo de Igor pone en complicaciones a la zaga riojana.


Y si la primera parte comenzó de mala manera, con el tanto de ellos, en la segunda, todo lo contrario. Es Jonay el que abre la cuenta y levanta a la afición salmantina, que se deja oír en las gradas.


A los 13 minutos, la contienda se vuelve a complicar con la autoexpulsión de Yuma, que deja al equipo con diez. Balta retrasa posiciones y el Logroñés busca la victoria. Son varios los sustos que se lleva Bernabé, uno de los más destacados.


No es Yuma el único expulsado, Pablo Zegarra, segundo de Balta, también tiene que abandonar el banquillo. Es en este momento cuando se viven los momentos de mayor tensión.


En las contras el Salamanca apenas hace daño, aunque, según van pasando los minutos, empieza a llegar con mayor peligro. Y, cuando queda un suspiro para el final, Borrego se convierte en protagonista. El medio hace suyo el balón y se la pone a Andrés González que, cual correcaminos, llega como un rayo y con la puntera manda el balón a las redes. Se obró el milagro. Un gol que supone tres puntos y un poco de vida para una unión que llegó a Logroño con un suspiro de vida y que parece que mejora. O eso esperamos.