... y aspira a presidir la Diputación con los 69 votos de Beleña

Javier Iglesias, durante su intervención en el hotel del PP la noche de elecciones. Foto: Alba Villar

Javier Iglesias, el todavía presidente de la Diputación, aspira a repetir con un resultado pírrico: hubo más abstenciones que votos a favor de la lista en la que desembarcó huyendo de Ciudad Rodrigo. García Sierra, aspirante a vicepresidente, tiene todavía menos: 51 y a la oposición en Fuenterroble.

El presidente del PP provincial salió la noche del domingo para anunciar el triunfo del PP salmantino, un anuncio engañoso: es la fuerza más votada, pero pierde una enorme cantidad de poder, empezando por la capital y muchos de los municipios con más población. Votos que, sin poder, le valen de poco. En su caso, anunció también la mayoría para gobernar la Diputación, aunque lo que no dijo es desde qué resultado aspira a repetir.

 

Su silencio fue, en todo caso, coherente con el resto de la campaña. Iglesias, presidente del PP, ha estado en segundo plano y, aunque se ha hecho fotos en todas las candidaturas, le ha faltado la suya: la de Beleña. Hace unas semanas decidió presentarse por el pequeño municipio de Beleña, donde fue de número dos de una lista encabezada por el actual alcalde. El secreto de esta extraña decisión es doble: la necesidad de bajar su perfil, acosado como está por los escándalos de corrupción, y la búsqueda de un feudo seguro. Esto último lo había labrado el partido a lo largo de las últimas legislaturas con la sombra de la duda sobre el uso partidista de una residencia de mayores propiedad del alcalde y que obliga a empadronarse a los internos.

 

El feudo ha funcionado, de hecho el PP ha logrado de nuevo cinco de cinco concejales posibles, pero también se ha hecho patente el rechazo. La lista donde va Iglesias ha conseguido 69 votos, casi la mitad que hace cuatro años, cuando sumó 120; el número de abstenciones ha sido de 73, mayor que el obtenido por la lista más votada; y el PSOE solo ha perdido tres votos. Detrás de estas cifras está un evidente voto de castigo: en el pueblo no ha sentado bien que el PP haya 'aterrizado' a un imputado por corrupción para asegurarle el sillón cuatro años más.

 

 

SIN AUTORIDAD PARA SER PRESIDENTE

 

Luego está el respaldo con el que Javier Iglesias pretende acceder a un nuevo mandato en la Diputación de Salamanca. El candidato a presidente de esta institución no se elige directamente, sino por designación de los diputados provinciales a los que sí se elige de las listas que se presentan (tienen que ser concejales de algún municipio). Hasta ahora, Iglesias contaba con la autoridad de los 3.700 votos y la alcaldía que logró en 2011 en Ciudad Rodrigo: los resultados han confirmado que abandonó este ayuntamiento porque iba a perder la mayoría absoluta. Ahora será muy diferente: pocos diputados provinciales lo serán con tan pocos votos, esos 69 de su lista en Beleña.

 

Entre ellos estaría también el aspirante a vicepresidente, Carlos García Sierra, mano derecha de Iglesias y, como él, imputado: está a la espera de decisión sobre su responsabilidad en la 'trama Diputación' de contratos irregulares. Pero lo suyo es todavía peor. 'Paracaidista' en Fuenterroble, donde su presidente de partido le colocó arropado con una lista formada por seis foráneos de siete candidatos, ha encontrado una gran oposición por parte de los vecinos. El resultado, que su lista ha tenido solo 51 votos y dos concejales (él es el número dos) y que puede estar en el equipo de Gobierno como concejal de la oposición.