Dos meses bastan para tornar la ilusión en preocupación en la UDS

GRAN INICIO LIGUERO. La solidez y el gran comienzo a domicilio llevaron al equipo a la cuarta plaza y a soñar con la promoción. EN CAÍDA LIBRE. Siete derrotas consecutivas en la peor racha en décadas
TERESA SÁNCHEZ
La emergente ilusión generada alrededor de la Unión Deportiva Salamanca durante catorce jornadas de competición se ha tornado en preocupación extrema después de siete partidos en los que de manera consecutiva el equipo salmantino se ha marchado con una derrota a sus espaldas. La primera vuelta de la Liga 2010-2011 nos ha dejado las dos caras, la buena y la mala, de un equipo que pasó de rentabilizar al máximo cada situación favorable a ser víctima de todo tipo de infortunios y a pagar con la moneda más alta cada error propio. De esta forma, y en apenas dos meses, el equipo salmantino ha pasado de ocupar puestos de promoción de ascenso a estar a dos puntos de los lugares que abocan al descenso con 24 puntos anclados en su casillero desde que lograra su última victoria, frente a Las Palmas, allá por el 21 de noviembre. Una de las peores rachas de su historia.

El campeonato comenzó para la UDS con un empate en el estadio Helmántico y fue lejos de su casa donde el equipo blanquinegro comenzó a sorprender a todos y cada uno de sus adversarios. De manera consecutiva enlazó cuatro victorias a domicilio por la mínima –Tenerife, Huesca, Villarreal B y Recreativo–, basadas en una tremenda solidez defensiva y en sacar el máximo rendimiento a sus oportunidades. Faltaba el juego brillante que se prometía en un principio pero poco más se le podía pedir a un equipo en formación, con muchas caras nuevas incluida la de su técnico.

La primera derrota fuera, en Valladolid, llegó de forma inmerecida y después de una semana muy emotiva para el club por lo sucedido con Miguel García. El equipo pareció recomponerse con dos triunfos más como local, Albacete y Las Palmas, que lo llevaron hasta la cuarta posición y dispararon todas las expectativas. Pero a partir de ahí llegó la debacle. En Elche se firmó uno de los peores encuentros de la temporada y después llegarían los enfrentamientos frente a algunos de los gallitos de la Liga –Rayo, Celta, Xerez, Cartagena o Barcelona B–, de los que el equipo charro salió escaldado por una u otra razón. Con mejor o peor juego, el resultado siempre fue el mismo. Fallos arbitrales en jugadas determinantes, garrafales errores defensivos, falta de oportunismo en ataque, pérdida de solidez... todo se alineó en contra de una UDSque en el colmo de la desgracia acabó la primera vuelta encajando un gol en el minuto 91 en Soria que le supuso una nueva derrota. De ahí, a las puertas de un infierno del que quiere huir ya.