Dos madres víctimas de 'bullying' y 'ciberbullying' explican su sufrimiento para ayudar a otros jóvenes

Carmen Guillén y Raquel Bohórquez, miembros de la nueva asociación (Foto: T. Navarro)

Carmen y Raquel son madres de dos niñas que han sufrido este fenómeno social que arrasa vidas ante la agresión física y psicológica de los compañeros en colegios e institutos. Por suerte, han conseguido atajarlo a tiempo y hoy han 'dado a luz' a la que será la primera asociación contra el acoso escolar en Salamanca que trata de concienciar a la población.

Carmen Guillén y Raquel Bohórquez son madres de Ángela y Rosa. Con tan sólo doce añitos han sufrido en sus carnes 'Bullying' y 'Ciberbullying', el nuevo fenómeno social que afecta a muchos de los niños y adolescentes a los que les toca estudiar en colegios o institutos de Salamanca. Y es que recibir insultos o amenazas, fotos y vídeos trucados, rumores falsos sobre uno mismo de forma continuada en la pantalla del móvil o hasta usurpar una cuenta de Twitter pasa factura.

 

"Quienes sufren ciberacoso tienen los mismos síntomas que aquellos a los que les toca vivir acoso escolar, pero se nota menos. Los padres tienen que estar muy atentos. Normalmente el cyberbullying termina siendo acompañado de bullying y, aunque inicialmente no afecta al rendimiento escolar, sí lo hace a largo plazo. Pero desde los inicios, el adolescente muestra su rechazo a ir a clase", explica Guillén que además de madre afectada es la presidenta de la nueva asociación de acoso escolar en la capital charra, Ascbyc.

 

Ángela es hoy una chica feliz de 12 años. Pero durante el último curso sus asignaturas pendientes eran fuertes dolores de cabeza, ansiedad, desesperanza, miedo a ir al colegio y un bajo rendimiento en las materias. "Este era el pan nuestro de cada día, tuvimos que llevarla a un neurólogo que llegó a indicarle un tratamiento", ahonda Raquel, su madre, quien relata que llegó a enterarse gracias a su pequeña porque en el propio colegio "no movieron un dedo por ayudarnos ante una situación tan grave como esta". Más tarde consiguió cambiar a su hija de centro y "ahora estamos super felices, llegamos a tiempo".

 

Por su parte para Rosa el ciberbullying empezó cuando tenía nueve años en su colegio de la provincia. Enseguida se quedó sola, "cada vez más sola". Entonces descubieron a través de la madre de una amiga que habían creado una cuenta de Twitter con su nombre en la que la insultaban, posteriormente se denunció y ahora está en el juzgado.

 

La mayoría de las víctimas de ciberacoso son de nacionalidad española y proceden de familias convencionales (esto es, padre, madre y hermanos) y sin problemas económicos en el 86% de los casos. Por su parte, los ciberacosadores pertenecen al mismo entorno que la víctima y en la mayoría de las ocasiones van a su mismo centro escolar.

 

Por todo ello, estas dos madres que han sufrido dentro de su hogar este fenómeno cada vez más presente en la sociedad, se han puesto manos a la obra para crear Ascbyc, la nueva asociación contra el acoso escolar en Salamanca, que tratará de dar apoyo a todos aquellos que lo sufran.

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