Dos españoles crean un mando a distancia para controlar las gafas de realidad aumentada Google Glass

Juan Carlos Ramiro y Diana López, creadores de Remotte Glass para Google Glass

El matrimonio compuesto por Juan Carlos Ramiro y Diana López, que viven en un pueblo de Cáceres y que no tenía experiencia con la creación de 'gadgets', ha creado un mando a distancia para controlar Google Glass, las gafas de realidad de la compañía del buscador.

Juan Carlos Ramiro y Diana López han enseñado a los medios españoles este lunes Remotte Glass en una serie de entrevistas celebradas en Madrid, gracias a The App Date, un encuentro para profesionales y apasionados del mundo de las aplicaciones que cuenta con el apoyo de Microsoft. También ha estado presente Philip González, fundador de Instagramers, quien se ha implicado para ayudarles con las labores de marketing.

Remotte Glass nació en un sueño. Ramiro se despertó un día a las 5 de la mañana, con la idea en la cabeza. Había imaginado un pequeño mando para controlar Google Glass; en su sueño, leía un libro tumbado en la cama en las gafas de realidad aumentada, sin necesidad de tener que mover constantemente la mano al dispositivo para pasar de página.

Despierto y de madrugada, en su casa, Juan Carlos tuvo que esperar horas, excitado con la idea, hasta que Diana se despertó. Fue hacia ella con una pinza en la mano y le dijo: "Mira, ¿sabes lo que es esto? Un mando a distancia para controlar Google Glass". La forma de plantearlo resultó tan extraña como la idea en sí misma, puesto que Juan Carlos no había estado pensando en crear algo así; tan solo conocía el dispositivo de Google como lo podía conocer cualquiera que hubiese leído sobre él en los medios.

Así nació la idea de este ingeniero industrial, mezcla de inventor y "manitas". Quería crear un mando para controlar Google Glass con el tamaño y la forma aproximado de una pinza. Y no es su primera gran idea. En 2006, cuando intentaba hacer una estatua de acero corten para el jardín, sufrió mucho hasta conseguir el material que precisaba. Sencillamente, no encontraba dónde comprarlo y Diana y él decidieron comercializarlo a través de Internet. Fue el primer negocio de este tipo que se anunciaba en Google y ahora la empresa que les da de comer.

Ramiro cuenta que inició aquella aventura con el acero "para ayudar a otros" con el problema que tenía él. Ella concede que Juan Carlos "nunca piensa en el dinero; él solo quiere que las cosas salgan y salgan bien" y bromea: "En el dinero pienso yo".

El inventor de Remotte Glass tenía algo de experiencia en el desarrollo de aplicaciones, pero poca, ya que únicamente había creado alguna aplicación sencilla para iPad, de modo amateur. Por eso buscó la ayuda del desarrollador José García Orozco, no sin antes pinchar en hueso con unos cuantos desarrolladores que no le hicieron "ni caso". La fabricación del dispositivo la encargaron a una empresa externa.

ASÍ ES REMOTTE GLASS

Remotte Glass es un dispositivo muy pequeño y bastante ergonómico, no mucho mayor que una pinza, como bien vislumbró Juan Carlos. Cuenta con un trackpad lineal, que replica el de Google Glass; otro circular, similar al de los primeros iPods; y un botón. Además, lleva sensores incorporados para realizar acciones mediante movimientos.

De esta forma es posible realizar los mismos movimientos que con el panel táctil de las gafas, pero con la mano cómodamente metida en el bolsillo, o descansando sobre el colchón si el usuario está tumbado. Además, facilita el control si estamos en un lugar donde no se puede hablar o si, directamente, nos da vergüenza andar dando instrucciones a un cacharro. También sería posible para un ciclista colocarlo junto a una de sus manos para acceder a él de forma cómoda con un dedo sin tener que soltar el manillar.

Google, de hecho, ha pensado también en estas cuestiones y Google Glass ya se puede controlar mediante una aplicación en el móvil; y es de prever que se podrá controlar mediante relojes inteligentes en el futuro. Sin embargo, eso requerirá sacar un segundo dispositivo, desbloquearlo y mirar a su pantalla para saber dónde estamos tocando.

Por otro lado, Remotte Play no solo facilita el control de Google Glass; es una plataforma abierta que también controlará teléfonos o tabletas iOS y Android de forma remota, con lo que podría servir para pasar canciones en un reproductor, hacer fotografías con una aplicación de fotografías o incluso controlar un videojuego.

Philip González, creador de la comunidad Instagramers y con una amplia experiencia en Internet, conoció el proyecto de Juan Carlos y Diana "por casualidad", pero nada más conocerles a ellos y a su idea vio el potencial que había detrás.

"Cuando supe lo que podían hacer con una estatua para el jardín", recuerda, "pensé: 'Esto sólo puede salir bien'". Este proyecto, cuenta, "tiene todos los ingredientes para salir bien", no solo porque es una "buena idea", sino por "el tipo de personas que son, tan transparentas, tan humildes". Incluso "el sueño le da un toque divino", bromea.

De momento, construir un dispositivo Remotte Glass tiene un coste que se eleva a cientos de euros, pero eso cambiará pronto. Quieren que la mayor cantidad de desarrolladores con Google Glass experimenten con él y que se convierta en el complemento perfecto para el dispositivo de realidad aumentada cuando llegue al mercado.

Por eso han lanzado una campaña en Kickstarter con la buscan fondos para aumentar la producción y difusión. En esta página de 'crowdfunding', los interesados ya pueden hacerse con el dispositivo desde 49 dólares, aunque aceptan donaciones de hasta 10.000.