Dos años de cárcel por abusar sexualmente de su sobrina nieta de solo 11 años

Llevó a cabo abusos sexuales consistentes en tocamientos y besos, además de hacer propuestas a la niña para que mantuvieran relaciones sexuales completas, algo que, dice dicho escrito, nunca se llegó a producir. Sicedió en Jaén.

  

La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha condenado a dos años de prisión a A.J.R. por un delito de abusos sexuales continuado a un menor de 13 años. Además, el procesado deberá indemnizar a la menor en 8.500 euros, cantidad de la que ya ha abonado 2.500 euros y el resto lo hará en los próximos 15 días.

  

Es el acuerdo alcanzado por las partes, una vez que el Ministerio Público ha rebajado su petición inicial de seis años de cárcel a dos años de prisión. Además, al procesado se le prohíbe mantener cualquier tipo de contacto con la menor con la que deberá guardar una distancia mínima de 100 metros durante los próximos cuatro años.

  

La fiscal ha rebajado la pena teniendo en cuenta el atenuante muy cualificado de reparación del daño toda vez que A.J.R. ya había consignado parte de la indemnización y el resto se ha comprometido a hacerlo efectivo en un plazo no superior a 15 días.

  

El acusado, que durante toda la etapa de instrucción ha mantenido su inocencia, ha acabado este martes declarándose culpable ante el tribunal y aceptando los dos años de prisión que proponía el Ministerio Fiscal.

  

El abogado defensor ya ha anunciado en el vista que solicitará que A. J. R., vecino de Bélmez de la Moraleda (Jaén), no ingrese en prisión.

  

Era en las visitas periódicas que la menor hacía junto a sus hermanos a su tío abuelo cuando, según relata el Ministerio Fiscal en su escrito de calificación provisional, A.J.R., llevaba a cabo los abusos sexuales consistentes en tocamientos y besos, además de hacer propuestas a la niña para que mantuvieran relaciones sexuales completas, algo que, dice dicho escrito, nunca se llegó a producir.

  

De hecho, en una ocasión la menor, que contaba con 11 años cuando ocurrieron los hechos, tuvo que salir huyendo de la casa del acusado y buscar refugio, mientras que en otra ocasión varias personas tuvieron que separarlo de la menor tras sorprenderle en plena acción.