¿Domingo de resurrección?

OBLIGADOS. El Salamanca debe ganar en Girona para evitar resbalar y caer definitivamente en la zona de peligro. SITO. Un triunfo aportaría tranquilidad en su entorno, pero una derrota podría complicar su futuro
D.G.

Más que nada porque presenta heridas profundas, graves y dolorosas que sólo iniciarían el proceso de cicatrización con una victoria ante el Girona esta tarde.

A los primeros rumores sobre nuevos cambios en la dirección del equipo les ha seguido una semana ligeramente más intensa en los entrenamientos. Al menos ésa es la impresión que le ha dejado a Sito el trabajo de sus jugadores. Decirlo en público es una manera de poner de su lado al plantel, de motivarlo y de hacerle ver que está capacitado para revertir la situación. Es trabajo de cabeza que debe repercutir sobre el terreno de juego para que no se repitan actuaciones lamentables y vergonzosas para el unionismo como la primera parte ante el Numancia y prácticamente todo el encuentro contra el Huesca. Dicen los números que al Salamanca se le da mejor jugar lejos de su casa. Pero también dicen que el Girona anda en buen momento y que los charros han ganado un partido en tres meses. Se trata, pues, de un duelo de números y de momentos.

En lo estrictamente deportivo, la expedición unionista llegó ayer a Girona tras hacer noche en Zaragoza. Lo hizo con la ausencia de David Cuéllar, que al final no ha podido recuperarse de sus molestias, y con la presencia de Goikoetxea y de Perico como principales novedades. El primero puede tener opciones de volver al once, que sufrirá alguna modificación más. Entre ellas, probablemente, el regreso de Quique Martín al once. La actual UDS necesita de su carácter para salir del peor bache de los últimos años.