Djokovic se toma la revancha con Wawrinka y se medirá con Murray en la gran final

Djokovic golpea la bola en su partido ante Wawrinka en Melbourne

El tenista serbio Novak Djokovic será el rival del escocés Andy Murray en la gran final del domingo del Abierto de Australia, primer 'Grand Slam' de la temporada, después de tomarse la revancha ante el suizo y defensor del título, ante el suizo Stanislas Wawrinka, tras una nueva 'batalla' a cinco sets (7-6(1), 3-6, 6-4, 4-6, 6-0) tras más de tres horas y media de partido.

De este modo, el tetracampeón en Melbourne Park pudo 'vengarse' de la eliminación sufrida ante el de Lausana el año pasado en los cuartos de final y podrá, en el caso de batir al de Dunblane, igualar las cinco coronas del australiano Roy Emerson en la 'era Open', aunque este tiene un récord de seis.

'Nole' fue mucho más sólido que su rival, lastrado por sus numerosos errores no forzados (69), sobre todo con su poderoso 'drive', mientras que otra de las armas del helvético, su servicio, tampoco le funcionó al nivel deseado.

Aún así, Wawrinka demostró la progresión en su tenis desde que el año pasado le ganase en la final a Rafa Nadal y fue capaz de llevar el partido a cinco mangas, una situación que ya se ha convertido en casi habitual en los enfrentamientos entre estos dos contendientes, pero le faltó juego para derribar al de Belgrado, muy firme en la manga definitiva que cerró sin contemplaciones.

El tenis del suizo forzó a ver una versión más errática de lo normal de Djokovic, que también acabó el partido con muchos más errores no forzados (49) que 'winners' (27), pero por ocasiones fue más sólido a la hora de aguantar los duros peloteos.

El de Lausana desperdició un 'break' de ventaja en la primera manga, perdiendo su saque en el juego siguiente, pero luego supo levantar dos bolas de set sacando 5-4 abajo. De todos modos, el número uno del mundo sentenció el parcial en el 'tie-break' con claridad (7/1).

El cuarto cabeza de serie reaccionó en el segundo y en esta ocasión no desperdició una rotura en el sexto juego para igualar la contienda. El serbio se puso por delante pronto en el tercero (2-0), pero perdió su ventaja posteriormente, antes de volver a presionar, esta vez con éxito, el saque del pupilo de Magnus Norman con 5-4 arriba y tras levantar un 40-15.

Wawrinka volvió a ir a remolque en el cuarto con otro 'break' tempranero, pero una vez más pudo recuperarlo rápidamente y tras salvar un 0-40 con temple, tomó la delantera con una nueva rotura que le permitió forzar un quinto y definitivo parcial donde quedó a merced de la mayor fiabilidad de su rival.