Djokovic no da opciones a Gulbis y amenaza el número uno

El tenista serbio Novak Djokovic se metió con menos problemas de los previstos en la gran final del cuadro masculino de Roland Garros, segundo 'grande' de la temporada, tras ganar este viernes al letón Ernest Gulbis en cuatro sets por 6-3, 6-3, 3-6, 6-3 después de más de dos horas y media de partido.

El de Belgrado firmó un partido muy sólido, dominando casi siempre a su rival, y aunque tuvo que ceder el tercer set ante el empuje del de Riga, impuso su mejor tenis y su mayor frescura en el cuarto para deshacerse de un Gulbis demasiado errático y que no fue la gran amenaza que se podía suponer.

Ahora, el número dos del mundo, jugará su segunda final en París. Una victoria del británico le daría el número uno en poder del balear, aunque si este llega a la final del domingo debe sumar su novena corona para defender su privilegiada posición.

La primera semifinal no tuvo la emoción esperada. Djokovic mostró la versión que ha dejado desde que se estrenó en la arcilla roja de la capital francesa, mientras que Gulbis no pudo nunca encontrar la regularidad suficiente en su juego para tener opciones ante el serbio y luego le faltó físico para alargar el choque.

Al letón no le funcionó como era necesario su saque de cara a controlar al mejor restador del circuito y además cometió demasiados errores no forzados (44) como para tener opciones reales ante un 'Nole' muy serio en todo momento y, sobre todo, más regular.

El inicio del choque, sin embargo, dejó entrever que el decimoctavo favorito podía plantar 'batalla'. Tuvo opciones de 'break' en el cuarto juego, pero no las desaprovechó y el serbio, más paciente para aguantar el juego a tirones de su rival, rompió en su primera opción.

El número dos del mundo no acaba de encontrar su mejor tenis, pero era suficiente para hacerse con el primer set por 6-3. Con ventaja en el partido, Djokovic se afianzó con su servicio y esperó su momento al resto, que le llegó en el octavo juego, clave para decidir a su favor la segunda manga.

En la tercera apareció la mejor versión de Gulbis, la que había sido capaz de eliminar a Roger Federer y arrollar a Tomas Berdych. Su servicio funcionó y le acompañaron sus demoledores golpes por lo que por primera vez el de Belgrado estuvo incómodo. El letón ganó el set y fue capaz de igualar el tempranero 'break' del cuarto, pero no tuvo continuidad y, perdiendo fuelle, no pudo impedir que el balcánico le volviese a arrebatar el saque en los compases decisivos para poner la directa hacia su segunda final en Roland Garros.