Diez vinos superan la Cata de Calificación de la DOP Sierra de Salamanca

Las marcas calificadas suponen 54.000 botellas que saldrán al mercado en los próximos meses, con siete marcas nuevas en la Denominación
La sede de la DOP Sierra de Salamanca, la Casa Alma de Sequeros, ha acogido la cata de Calificación. El comité de cata, compuesto por profesionales relacionados con el sector vitivinícola (enólogos, sumilleres y consumidores expertos) cataron doce vinos con posibilidad de calificación.

La cata de calificación supone el último paso del proceso de certificación de los vinos antes de salir al mercado. Este proceso se inicia con el control en el viñedo, supervisando las labores de los viticultores durante todo el año hasta la vendimia. Se vigilan las tareas de poda, tratamientos, aclareo de racimos, punto óptimo de maduración, vendimia manual, bajas producciones... asegurando que la uva que llega a las bodegas sea de la máxima calidad posible. La siguiente fase de control se realiza en las bodegas, durante la vendimia y posterior elaboración del vino, comprobando que en todo el proceso se mima y cuida a los vinos para obtener caldos con la frescura, elegancia y tipicidad que caracterizan a los vinos de la Sierra de Salamanca.

El paso final, antes de que los vinos se comercialicen con la tirilla que asegura la procedencia y calidad, es la citada cata de calificación. Es en este momento cuando el comité cata las partidas presentadas para certificar que cumplen con los estándares fijados por la DOP. Los integrantes del comité son profesionales no relacionados con las bodegas para asegurar su imparcialidad. La cata se realiza con botellas anónimas de forma que no se pueda saber de qué vino se trata.

Las muestras presentadas en esta ocasión se tratan de un rosado de tempranillo de 2011, dos vinos jóvenes de Rufete de la misma añada y 9 tintos envejecidos en roble (desde 7 meses hasta 21) con distinta composición varietal de las añadas 2008, 2009 y 2010. Las variedades tintas aceptadas en la DOP son: Tempranillo, Garnacha y Rufete, siendo esta última la mayoritaria y autóctona de la Sierra, una uva elegante que aporta frescura y elegancia a los vinos que con ella se elaboran.

De las doce partidas presentadas superaron la calificación diez, suponiendo un total de 54000 botellas que irán saliendo al mercado en los próximos meses.

Esta calificación supone la salida al mercado de 7 referencias nuevas en la DOP y tres renovaciones de añada de marcas ya comercializadas anteriormente.

Este hito demuestra la trayectoria ascendente de la DOP Sierra de Salamanca, que año tras año lucha para que sus vinos sean apreciados y conocidos tanto nacional como internacionalmente.