Diez jóvenes desempleados ayudan a mejorar varios edificios públicos

Características. El taller es el resultado de un convenio suscrito entre la Diputación y el Ayuntamiento, financiado por el Ecyl y destinado a chicos y chicas de entre 16 y 25 años sin ocupación laboral actual
E. BERMEJO
Diez jóvenes entre 16 y 25 años, entre ellos cuatro mujeres, participan desde el pasado 7 de marzo de un taller para la mejora profesional en la localidad de Aldeatejada y uno de cuyos objetivos es, además, la reforma de edificios públicos.

Según afirmó durante la presentación el alcalde del municipio, Herminio Velasco, el taller, que finalizará el 7 de septiembre tiene una duración de seis meses y lo integran diez alumnos y un técnico formador, la aparejadora Paqui Acera.

Se trata de un convenio de colaboración entre la Diputación y el Ayuntamiento y está financiado por el Ecyl. Combina acciones formativas con empleo y está dirigido a trabajadores desempleados. La parte destinada a formación es una cuarta parte del tiempo que dura el taller.

El total de la subvención asciende a 45.126 euros, que están destinados a cubrir los costes salariales y de Seguridad Social de los participantes y del técnico formador. El resto de gastos (materiales, medios auxiliares y ropa de trabajo), los sufraga el Ayuntamiento.

Por lo que se refiere a las operaciones y trabajos que realizarán los alumnos, cabe destacar que adquirirán conocimientos tanto teóricos como prácticos sobre labores auxiliares de obra; elaboración de pastas, morteros, adhesivos y hormigones, y puesta en obra de los mismos; construcción de obras de fábrica de ladrillo para revestir; construcción de soleras de hormigón; revestimiento de fábricas de ladrillo y pinturas y acabados.

El taller revertirá, por otra parte, en el municipio, ya que se reformará una nave municipal, así como los baños del colegio público y los vestuarios de las instalaciones municipales, además de restaurar el vallado del Ayuntamiento y rehabilitar diferentes zonas comunes del municipio.

Por lo que se refiere a los alumnos, ocho de ellos de la localidad y el resto de la capital y de Matilla de los Caños, todos se han mostrado satisfechos con su participación en esta iniciativa, porque consideran que “hay que aprender de todo”.

Su formadora asegura que se les enseñan cosas muy básicas, “pero ideales para formar a gente joven”, y que chicas y chicos trabajan exactamente igual sin ningún tipo de distinciones. “Además, les he explicado que una buena parte de las enseñanzas que reciben les va a venir muy bien, incluso les puede servir para hacer un módulo de Formación Profesional si así lo desean”.