Dieciseis estudiantes españoles salen ilesos del accidente de tren de Polonia

Catorce muertos y 54 heridos es por el momenro el balance del accidente

Un total de 16 estudiantes españoles que se encontraban entre los pasajeros de los dos trenes que han colisionado este sábado en Polonia han salido ilesos, según han confirmado a Europa Press fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España. Los estudiantes españoles están en Polonia en el marco de un programa de Eramsus. El balance provisional del siniestro, que se ha registrado en un tramo ferroviario cercano a la localidad polaca de Chalupki, en la provincia de Silesia (sur), es de catorce muertos y 54 heridos.

"Las autoridades polacas nos han confirmado que los 16 estudiantes españoles se encuentran bien y que están siendo trasladados a Cracovia", una localidad situada en el sur de Polonia, ha precisado un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Esta misma fuente ha negado que alguno de los estudiantes haya resultado herido grave.

Asimismo, las autoridades españolas desconocen si los estudiantes viajarán en las próximas horas a España o proseguirán su viaje debido a su "buen estado".

Previamente, fuentes diplomáticas en Madrid y Varsovia consultadas por Europa Press adujeron que estaban "investigando para realizar las averiguaciones pertinentes", aunque sí precisaron que no había "ningún español herido, ni muerto" en el accidente.

La emisora Cadena Ser, citando a fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, informó en un principio que el número de estudiantes españoles era de 17. Una portavoz de Emergencias que está trabajando en la localidad polaca de Chalupki elevó dicha cifra a 19, en declaraciones realizadas a esta misma emisora.

"La catástrofe más trágica de su historia"
A su llegada al lugar del accidente, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha remarcado que esta es "la catástrofe ferroviaria más trágica de nuestra historia en muchos, muchos años". Acompañado de varios responsables gubernamentales, Tusk ha confirmado que al menos catorce personas han fallecido, aunque esta cifra "podría aumentar hasta los quince".

"Por el momento no podemos dar la cifra final de víctimas con la total responsabilidad", ha matizado Tusk, que, además, ha insistido en que es demasiado pronto para especular sobre la causa de la colisión sin descartar un error humano.

En consonancia con la versión del primer ministro polaco, un portavoz de los Bomberos de Silesia Jaroslaw Wojtasik no ha descartado que el balance de víctimas mortales ascienda debido a que muchas personas aún están atrapadas entre el amasijo de hierros en el que han quedado reducido varios vagones. El rescate prosigue, ha remarcado.

Por su parte, el ministro de Transportes de Polonia, Slawomir Nowak, ha descrito este accidente como "uno de los peores siniestros ferroviarios de los últimos años". En declaraciones a la televisión polaca TVN24, Nowak ha sostenido que aún se desconocen las causas de la colisión. Uno de los trenes, un interurbano, se dirigía a Varsovia, mientras que el segundo de ellos procedía de la capital polaca y se dirigía a la ciudad de Przemysl.

Un superviviente ha relatado a Reuters lo sucedido: "Sentí un golpe. Choqué contra una persona que estaba delante mía, las luces se apagaron, todo voló y nosotros volamos por encima de los compartimentos como si fuéramos bolsas. Hemos podido oír gritos. Rezamos".

A la escena del accidente se han trasladado 19 ambulancias, "todo lo que tenemos", ha lamentado el director del Servicio de Emergencias Regional, Artur Borowicz. Asimismo, dos helicópteros han sido enviados desde Varsovia y la localidad de Wroclaw para el traslado de heridos. Reuters informa de que unos 450 bomberos y un centenar de policías están colaborando en las tareas de rescate.

Muchos vagones se han salido de la vía y todavía se desconoce el paradero de los dos conductores, puesto que las autoridades polacas aún continúan con las labores de identificación de cuerpos. Los Bomberos han recurrido a perros rastreadores para tratar de localizar más víctimas que se hallen entre el amasijo de metales.