Detenido un hombre cuando intentaba asfixiar a su exesposa, de la que tenía una orden de alejamiento

El dispositivo electrónico que llevaba puesto por orden judicial fue fundamental para evitar un trágico desenlace


SEVILLA, 27 (EUROPA PRESS)

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Sevilla a un hombre de 69 años de edad, identificado como J.C.C., tras ser sorprendido 'in fraganti' mientras agredía e intentaba asfixiar a su exesposa, con la que estuvo casado durante 44 años, en el domicilio de ésta.

El detenido, que contaba con una orden de alejamiento sobre la víctima, llevaba implantado un dispositivo electrónico de seguimiento que resultó fundamental para una rápida actuación de los agentes y evitar así un peor desenlace, ha destacado la Policía en un comunicado.

Los hechos comenzaron cuando un aviso en la Sala del 091 alertó a los agentes de que J.C.C., se encontraba en el domicilio de su exmujer, con la que había mantenido una relación conyugal de 44 años, pese a existir una orden de alejamiento en vigor que le prohibía el acercamiento a su expareja a una distancia de un kilómetro.

Los efectivos policiales en servicio se pusieron inmediatamente en marcha a fin de comprobar la veracidad de esos hechos, teniendo que apresurarse en su acercamiento al domicilio debido a que la mujer, a quien se le estaba advirtiendo de manera telefónica de la presencia de su exmarido en el lugar, cortó la comunicación inesperadamente.

Una vez que los agentes uniformados se encontraron el domicilio de la víctima, observaron que la puerta de entrada se encontraba entreabierta por lo que, en presencia de dos testigos, procedieron a entrar en la vivienda comprobando que había un hombre agarrando fuertemente por el cuello a una mujer que se encontraba en estado de semiinconsciencia.

PUÑETAZOS Y PATADAS

Ante el riesgo de muerte para la víctima, los agentes procedieron a reducir al agresor, quien acometió contra estos agrediéndoles con puñetazos y patadas para intentar zafarse de ellos y continuar agrediendo a la mujer, que yacía boca arriba en el suelo junto a un cojín que el arrestado había empleado para intentar asfixiarla.

Tras la detención de este individuo, los agentes solicitaron la asistencia sanitaria para que la víctima fuera atendida, ya que presentaba síntomas claros de asfixia pese a haber recuperado la consciencia por la rápida actuación de los policías.

La investigación posterior desveló que la agresión se produjo en los momentos en que la mujer estaba siendo advertida de la presencia de su exmarido en el lugar, aunque no le dio tiempo a actuar ya que éste entró en el domicilio por sorpresa acometiendo contra ella y cortando la comunicación.

TENÍA ANTECEDENTES

Al detenido, que contaba con una orden de alejamiento impuesta judicialmente, se le había implantado una pulsera electrónica que controlaba sus movimientos en caso de incumplir el mandamiento judicial y sobrepasar el límite de acercamiento a la víctima.

En este caso, este dispositivo electrónico sirvió para que la Policía actuara de forma casi simultánea y consiguiera arrestar al agresor, al que le constaban dos antecedentes anteriores cometidos a finales del pasado año por los mismos motivos y que ya fue puesto a disposición de la autoridad judicial.