Detenido un anciano de 84 años acusado de matar a otro a golpes

Leganés. Una de las trabajadoras de la residencia geriátrica donde ocurrieron los hechos encontró el cadáver de la víctima, de 94 años, al acudir a la habitación para cambiar de posición a un enfermo
Europa Press

Agentes de la Policía Nacional detuvieron ayer a un hombre de 84 años como presunto autor de la muerte a golpes de un anciano de 94 en un centro geriátrico de la localidad madrileña de Leganés, informó un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Los hechos ocurrieron a las 00.20 horas de la madrugada del martes al miércoles, cuando los servicios de emergencia recibieron una llamada en la que se alertaba de que un interno de una residencia geriátrica del barrio de Arroyoculebro, en Leganés, había agredido a otro.

Hasta el lugar del suceso se desplazaron miembros de la Policía Local de Leganés y el coordinador del servicio. Allí, se entrevistaron con una de las trabajadoras del centro, que fue la que se encontró con el cadáver al ir a cambiar de posición a uno de los enfermos de alzheimer.

Cuando fue a hacer su trabajo, esta mujer se topó con el cuerpo sin vida de Fermín B.E., de 94 años de edad y natural de Cáceres. El hombre, que estaba tapado con una colcha, tenía contusiones y golpes por todo el cuerpo, especialmente en la cabeza, según informó un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112.

Al parecer, había sido golpeado hasta la muerte por otro de los internos, Moisés G.M., de 84 años, que fue visto por las trabajadoras en la habitación del fallecido. El supuesto autor de los hechos presentaba varios hematomas en las manos, y tenía una de ellas especialmente hinchada.

Ante estas heridas, los servicios de emergencia le trasladaron al Hospital Severo Ochoa de Leganés, para que fuera atendido de sus lesiones.

A primera hora de la mañana, fue desplazado hasta los calabozos, donde permanece detenido como presunto autor de un delito de homicidio. Agentes de la Policía Judicial y de la Policía Científica se desplazaron hasta el lugar de los hechos para hacerse cargo de la investigación y de la inspección ocular del escenario del crimen.

Moisés G.M., de 84 años, el presunto agresor, se encontraba ingresado en la habitación contigua a la de su víctima, en la zona de psicogeriatría del centro, en la que se ofrecen “cuidados especiales” a los internos, que se encuentran separados del resto de residentes, según señalaron fuentes de la residencia.

El ambiente en la residencia Geriatros, que cuenta con 180 plazas y está concertada con la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, era de total normalidad. De hecho, la mayoría de los residentes desconocía el suceso.

Uno de los residentes, que permanece en la residencia con su mujer, aseguró que, a pesar de la “tranquilidad” en el centro, las incidencias más destacables se producen por “discusiones” entre los propios ancianos. La noticia pilló por sorpresa también a los familiares de algunos residentes que se acercaron hasta la residencia para conocer lo que había ocurrido.