Desmantelan la mayor red de pederastia y pornografía infantil a través de internet

En España. La Guardia Civil ha detenido a siete personas e imputado a otras nueve por este delito. Víctimas. 230 menores han sido captados por esta red
EFE
L a agencia de Policía europea, Europol, anunció ayer una operación contra la mayor red de pederastia y pornografía infantil por internet hasta ahora descubierta, con 70.000 miembros en 30 países y 184 detenidos.

El director de Europol, Rob Wainwright, dijo en una rueda de prensa que hasta ahora han sido identificados 670 sospechosos y que espera que aumente el número de detenidos a medida que avance la labor policial en cada uno de los trece países implicados, entre los que figura España.

Además, 230 menores han sido puestos bajo la protección de las autoridades, lo que supone “el mayor número de víctimas hasta ahora protegidas en el marco de este tipo de investigaciones”, según un comunicado de Europol. La agencia de Policía europea considera que la cifra de niños protegidos por haber sido víctimas de los abusos se prevé que “aumente en las próximas semanas”.

Denominada operación Rescate, este operativo ha sido el resultado de tres años de investigaciones, que han contado con la coordinación de Europol durante el último año y medio. Los países donde la red estaba activa son España, Australia, Bélgica, Canadá, Grecia, Islandia, Italia, Holanda, Nueva Zelanda, Polonia, Rumanía, Gran Bretaña y Estados Unidos, según Europol. En España, la Guardia Civil ha detenido a siete personas y ha imputado a otras nueve por pertenecer a esta comunidad pederasta.

Los sospechosos eran miembros de un foro en internet (Boylover.net) que promovía relaciones sexuales entre adultos y menores y que operaba desde un servidor informático en Holanda. Según medios holandeses, el caso salió a la luz tras la detención de un sospechoso, un ciudadano holandés de 37 años, a finales de 2009, que controlaba toda la red de pederastas y se mantenía en contacto e intercambiaba material y datos. El sospechoso holandés, Amir I., está siendo juzgado en la ciudad de Haarlem (Holanda) por abusar presuntamente en Brasil de varios menores, los cuales intercambiaban sexo a cambio de acceder a juegos de ordenador.