Desfile pasado por agua

A pesar de la lluvia, los peñistas ofrecieron su cariño a la Virgen del Árbol
MIGUEL CORRAL

Húmedo, porque como chuzos caía la lluvia en la Plaza de Mieza, y cálido porque a pesar del fresco de la noche, los peñistas pusieron todo el pundonor del mundo en hacer de su desfile uno de los momentos entrañables de estas Fiestas del Toro en honor a la Virgen del Árbol.

Y así, poco a poco, los peñistas iban agrupándose junto a la Plaza con el bullicio característico de las noches de fiesta, y entre el murmullo y las voces, los sonidos de La Charanga, una de las peñas señeras de estas fiestas y que este año celebra su 25 aniversario.

Pero si La Charanga ponía la música y la imaginación con sus trajes de graduados, no menos destacó La Chilaba con sus majorettes de bastón en mano y malabarismos a golpe de bombo.

Ambas, si no las protagonistas de la noche por lo que del cielo llegaba, sí fueron las que mayor animación imprimieron al desfile con otra quincena de peñas más. Y así se lo reconoció el jurado en este concurso ya tradicional de las fiestas miezucas. La Charanga se proclamó un año más vencedora y, por tanto, se aseguró el sustento en estos días con un buen jamón; algo menos se llevó La Chilaba, pero también paseó un buen fardel con que quitar el apetito tras tanto líquido.

Pero si las peñas ponían la animación bajo las cornisas de la Plaza, el pregonero puso la emoción a la noche. José Vicente Herrero, hijo de Mieza y maestro de profesión, aunque ya jubilado, llevó a la Plaza sus recuerdos de niñez, que fueron muy aplaudidos y trajeron más recuerdos a otros. Tras concluir, el alcalde le hizo entrega de una placa.