Desde Salamanca, a la búsqueda de nuevos biomarcadores del autismo en bebés prematuros

Recién nacido

En concreto la investigación se centrará  en una nueva línea de estudio a tres años sobre signos precoces del autismo por debajo de los doce meses en bebés prematuros.

El profesor y director del Centro de Atención Integral al Autismo-Infoautismo de la Universidad de Salamanca (USAL), Ricardo Canal, pondrá marcha una investigación "pionera" sobre nuevos biomarcadores del autismo en bebés prematuros.

 

Concretamente, Canal trabajará en "una nueva línea de estudio a tres años" sobre signos precoces del autismo por debajo de los doce meses en bebés prematuros debido a que "presentan más riesgo que los nacidos a término".

 

Este riesgo se convierte en "muy alto con un nacimiento por debajo de las 28 semanas y también en los prematuros tardíos, nacidos antes de las 37 semanas pero por encima de las 32", según ha explicado Ricardo Canal a través del servicio de Comunicación Universidad de Salamanca.

 

Con este criterio de selección, el grupo de Ricardo Canal, en coordinación con otro grupo de investigadores que realizan el mismo estudio en Bélgica, analizará los rasgos comportamentales y otras características neurobiológicas asociadas al desarrollo de esos niños en el Complejo Asistencial de Salamanca, el de Zamora y los hospitales Río Ortega y Universitario de Valladolid. "Aunque nuestra intención es tener más hospitales asociados en el futuro", ha añadido.

 

De este modo, se hará un seguimiento del bebé utilizando la misma pauta del niño sano, donde tendrán en cuenta la edad corregida, con una batería de pruebas homologadas internacionalmente a los seis meses, nueve, 12, 14, 18, 24, 30 y 36 meses, para poder comparar los resultados con los niños que tienen riesgo genético de autismo.

 

La selección de los bebés participantes, previo consentimiento de los padres, empezará el próximo mes de septiembre, una vez que ya se ha recibido el visto bueno de los profesionales hospitalarios y se está ultimando la solicitud al Comité de Bioética y la validación y adaptación de la herramienta necesaria para el análisis, según ha informado el responsable de la investigación.

 

Tal y como ha explicado, el estudio sobre niños con nacimiento prematuro responde a la necesidad de encontrar marcadores de sospecha de alteraciones en el desarrollo comunicativo y social por debajo de los doce meses.

 

MARCADORES TEMPRANOS

 

"Ya desde los años 90 hay un esfuerzo internacional por buscar marcadores tempranos de una manera prospectiva", ha explicado Canal. Hasta entonces, los estudios se centraban en analizar el comportamiento anterior de las personas ya diagnosticadas con TEA para lo que utilizaban la memoria o grabaciones antiguas del niño, hasta que se planteó la posibilidad de estudiar determinados grupos de riesgo.

 

El objetivo final "es encontrar biomarcadores de sospecha con valor predictivo a los 12 meses" para poder así aumentar el porcentaje de detección precoz, que actualmente se encuentra en el 50 por ciento en el sistema de cribado que utiliza Ricardo Canal en colaboración con la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y Léon.

 

CRIBADO

 

El sistema de diagnóstico precoz desarrollado por los investigadores de la Universidad de Salamanca, en colaboración con la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, ha logrado después de 11 años "el hito" de llegar a casi 22.000 niños castellanoleoneses con una herramienta, el M-Chat.

 

Esta herramienta está validada, además, para ser utilizada en todo aquel entorno que sea de habla hispana y que permite identificar casos con sospecha de una alteración en el desarrollo comunicativo y social entre los niños de 18 y 24 meses.

 

También el M-Chat logra la detección en el tramo de los más pequeños, entre los 14 y 20 meses. La media de detección es muy baja, en torno a los 22 meses, cuando hace 12 años eran más de 50 meses.

 

"Nuestro gran reto ahora es bajar hasta los 12 meses y también subir hasta los 36, de forma que el pediatra pueda tener una herramienta para usar a los 12, 18, 24 y 36 meses en cualquier momento. Nosotros ahora estamos detectando la mitad de los casos de TEA que debería haber, teniendo en cuenta el uno por ciento de prevalencia, pero ¿dónde están los otros niños?", ha remarcado el investigador.

 

PARTICIPACIÓN

 

Este sistema de cribado se está utilizando, de momento, en cuatro áreas de salud (Salamanca, Zamora y las dos áreas de salud de Valladolid) con una participación por encima del 80 por ciento de forma continuada y del 100 por ciento si se incluye la utilización esporádica, según ha recordado Canal. "Es gratis, la pueden utilizar cuando quieran y como quieran", ha explicado Canal.

 

Asimismo, esta iniciativa "ha sido exportada ya a otras comunidades". De hecho, ya ha sido utilizada en algunas áreas de salud de Madrid, Castilla la Mancha o Cataluña y normalmente son equipos que han recibido formación en la Universidad de Salamanca, ha apuntado el investigador de la USAL.