"Desde el principio he sufrido muchísimas interferencias"

Despedida emocionada de Alberto Miranda pero también muy clara con una serie de mensajes para apuntar a los motivos de su marcha. 

Alberto Miranda habló por última vez como entrenador de Perfumerías Avenida y lo hizo dejando mensajes muy claros para los que los quieran entender. Los resultados han sido claves pero también lo que ha pasado con algunas jugadoras, desde los problemas físicos a la falta de compromiso, pasando, apuntó, por más de una piedra que se le ha puesto en el camino. Asumió su parte de culpa pero también pidió que el siguiente tenga más 'suerte'.

 

¿Es la mejor decisión para sacar al equipo adelante?

No soy yo el que toma las decisiones y tengo mucha confianza en mi trabajo, pero es verdad que la dinámica no es la mejor. No hemos tenido mucha suerte, a nuestro pívot referente la hemos empezado a ver hace dos partidos, nuestra estrella no es el referente que pensábamos que iba a ser y eso no sólo influye en Nicole. Supongo que ella está sufriendo pero hace sufrir al equipo porque es un conjunto construido alrededor suyo, con sistemas preparados para que haga los tiros, con sistemas preparados en funciónd de una plantilla y esa plantilla ha tenido que ir dando giros en su estilo de juego desde que empezó la temporada. Ese cambio de juego no es beneficioso.

 

Se acaba de ganar y el equipo es cabeza de serie en la Copa ¿es el momento?

Desde luego si tiene que haber cambios que sea durante el parón y no durante la temporada como los he sufrido yo como entrenador. Creo que el club está en su derecho de tomar medidas y buscar soluciones y responsables. Desde luego que me hago responsable de todos los errores de juego que ha cometido el equipo porque soy el entrenador. Pero a pesar de los errores sigo pensando que tenemos margen, hemos cumplido objetivos en la Liga Nacional y, aunque tenemos pocas, aun tenemos en Euroliga porque pasa el mejor sexto y va a ser de nuestro grupo. Quedan cosas por las que pelear porque el equipo tiene margen, tiene jugadoras, tiene talento y a veces tiene ambición. Espero que quien venga sea capaz de conseguir que ese a veces, sea un siempre. 

 

¿Cómo se dirige un partido sabiendo que es el último?

Como cualquier otro partido. Yo cada día vengo a hacer mi trabajo y pretendo hacerlo lo mejor posible. Es duro pero no queda otro remedio y hay que ganar y convencer. Yo no trabajo ni para el público ni para los presidentes, trabajo para las jugadoras y es a ellas a las que quiero convencer. Así se hacer mi trabajo.

 

¿Lo sabían las jugadoras o intuyes que lo podían saber?

Bueno supongo que habría gente que lo supiera. Yo, desde luego, desde el principio he sufrido muchas interferencias y creo que todos sabemos que en ciertos momentos la implicación de todo el mundo no ha sido la máxima pero eso es ley de vida, es deporte profesional. Cuando una jugadora no está contenta y se cuestiona al entrenador es fácil encontrar vías de solución y supongo que había jugadoras que sabían que esto iba a pasar. Espero que esas jugadoras den un rendimiento óptimo a partir de ahora.

 

¿Con qué te quedas de lo pasado?

Me quedo con el trabajo del día a día, con la convivencia, con el esfuerzo, la entrega y la implicación de alguna gente. Me quedo con gente como Germán, los que trabajan conmigo saben lo afectivo que soy y esto es duro. Espero que sea para que el equipo crezca. 

 

¿Lo peor es que puede haber gente contenta en el vestuario de que te vayas?

Cada palo que aguante su vela si la hay. 

 

¿Sales tú porque tienes un contrato más fácil de rescindir que el que puede tener, por ejemplo, Nicole Powell?

Esto es deporte profesional ya lo he dicho y las sensaciones no eran buenas. Ahí no entró, no sé si es lo más acertado o no, supongo que ellos pensarán que sí. O que es quizás lo que pueden hacer ahora mismo y lo respeto. Sabía lo que había y esta es una situación normal de la vida de un entrenador.