Descubriendo la técnica en el grabado del genio Picasso

Algunas de las producciones del genial Pablo Picasso se reúnen en una exposición organizada por la Calcografía Nacional, que pretende explicar el uso de sus gestos gráficos.

La maestría de Pablo Picasso ha sido protagonista de innumerables exposiciones en todo el mundo, pero pocas se han centrado en la técnica del artista en la disciplina del grabado, uno de los procedimientos gráficos en los que se centró. 

 

'Picasso. Sus lecciones magistrales de arte gráfico' es el nombre de esta muestra, que reúne un total de 164 obras, de las cuales 44 pertenecen a Calcografía Nacional, y un total de 120 son préstamos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), fruto de un convenio, tal y como ha explicado este miércoles durante la presentación Juan Bordes Caballero, académico delegado de Calcografía Nacional.

 

Según ha indicado Bordes, Picasso (1881-1973) realizó 2.200 obras con distintas técnicas gráficas casi hasta el final de sus días, por lo que se puede considerar al artista uno de los grabadores "más prolíficos de la historia". Con esta muestra, se quiere mostrar la "dimensión didáctica" de las "lecciones magistrales" que ofreció el pintor con la producción de estas obras. Esta selección acerca al visitante las técnicas "ortodoxas" y el "catálogo infinito" de lo que ha denominado "gestos gráficos" de una persona "capaz de imitar la personalidad a través de sus grabados".

 

No obstante, ha precisado que "lo más importante no es el número, sino la maestría y la diversidad con la que Picasso afrontó el grabado", algo que se pone de relieve en esta exposición, que permite leer la obra del artista "al margen" de la dimensión plástica, y mostrar los "grandes ejemplos" que hoy sirven como referente en las técnicas del grabado y que sirven como "refugio de calidades específicas", así como ejemplo de "herencia histórica".

 

Bordes ha recordado que la primera estampa que realizó, cuando apenas tenía 18 años, fue titulada 'El picador zurdo', para encubrir la inversión de la imagen que Picasso no había tenido en cuenta antes de comenzar el proceso. Aquel fue el comienzo de una extensa obra con la que el artista malagueño expresó de una manera inédita que no había puesto de manifiesto con la pintura, puesto que, según ha recordado el académico, recurrió a esta disciplina para enviar un "mensaje específico".

 

Una de las joyas de esta muestra es 'La comida frugal' que, tras unas primeras instrucciones del pintor y grabador catalán  Ricard Canals, grabó con continuidad hasta el año anterior a su muerte. Su importancia radica en que, además, todas las series se encuentran actualmente en "grandes colecciones", según ha señalado Bordes.

 

MÁS DE 30 PRUEBAS

 

Entre los procedimientos gráficos que utilizó Picasso, domina el grabado calcográfico (realizado con sus principales técnicas: aguafuerte, aguatinta, aguada, punta seca, buril y manera negra); pero también usó la litografía, el grabado sobre linóleum, y ocasionalmente la hectografía.  Para muchas de estas obras, Picasso llegó a realizar hasta 30 pruebas de estado antes de aceptar el bon à tirer o estampa modelo para la edición definitiva.

 

Según ha explicado, existen cuatro series principales que resumen su actividad. En primer lugar, destaca 'Saltimbanquis' (1904-1905), formada por sus primeros grabados, y que Ambroise Vollard agrupó para editarlos como conjunto en 1913, después de acerar las planchas. Consta de un total de 15 estampas sin unidad de formato, y aúna temas del período azul y rosa.

 

Asimismo, también destacan: 'Suite Vollard', grabada entre septiembre de 1930 y junio de 1936, y editada por A. Vollard en 1939, compuesta por 97 estampas, más tres retratos del editor; 'Suite 347', realizada entre marzo y octubre de 1968, y con matrices de distintas dimensiones, en la que se distinguen cuatro grupos temáticos (La Celestina, Rafael y la Fornarina, El pintor con sus modelos y Escenas circenses) y por último 'Suite 157', con formato único, en la que predominan los temas eróticos, y la grabó entre 1970 y 1971.

 

Respecto al préstamo por parte de Reina Sofía, Bordes ha señalado que esta selección de estampas ha sido posible gracias a un convenio por el que Calcografía Nacional prestó al Reina Sofía ejemplares realizados por Goya. Por ello, y de forma "simbólica", de la misma forma que Goya visitó a Picasso, ahora es el pintor malagueño quien se reencuentra con Goya.