Desastre mayúsculo

MEDIA HORA PARA OLVIDAR. El Salamanca se adelantó al poco de empezar el segundo tiempo y tras ese tanto se descompuso totalmente y quedó a merced de la velocidad del Villarreal.
Teresa Sánchez

Desastre, rozando el ridículo. No se puede resumir en menos palabras lo que ayer le sucedió a la Unión Deportiva Salamanca en un encuentro que supondrá un antes y un después en el devenir de la temporada. El equipo charro salió goleado después de media hora –la última del partido–, de mayúscula empanada, que sobrevino justo cuando el equipo unionista se puso por delante. Lo que en otros momentos sirve para tranquilizar, a la Unión le descompone. Aunque previamente nunca consiguió ser dominador claro del encuentro, fue verse con el 1-0 a favor y desmoronarse como un castillo de naipes ante un buen equipo que sacó petróleo de las deficiencias del rival. Fueron cuatro goles que escuecen, pero mucho más lo hace la sensación de impotencia, inoperancia y desidia que transmitió el equipo tras el 1-1.

No hizo falta ni que pasaran tres minutos para que se pudiera intuir que el encuentro iba a tener tintes frenéticos. A los intentos de la UDS por acercarse al área de Juan Carlos llegaban rápidas respuestas de un Villarreal que movía el esférico con mucha rapidez, buscando la velocidad de sus hombres de banda, principalmente Montero. En el toma y daca en busca de la portería aparecían los espacios que trataba de aprovechar la Unión buscando casi siempre a un Laionel que en veinte minutos forzó hasta seis faltas y dos amarillas cerca de la frontal.

Mediado el primer tiempo llegaron las primeras aproximaciones con peligro claro, probando primero Mario a Biel. Respondió la UDS con un buen pase buscando el desmarque de Salva Sevilla, que se quedó sólo delante del portero y lo batió pero el colegiado señaló un protestado fuera de juego. Los dos querían ser el primero en golpear al rival y lo pudo hacer el Villarreal por medio de Cristóbal que aprovechando un balón dividido trató de batir a un adelantado Biel con una vaselina pero el esférico se marchó al larguero. Hasta en las ocasiones el reparto de golpes era constante y a la del Villarreal le sucedió una de Laionel (m. 29) que se encontró un balón mal rechazado por el portero pero se revolvió sin equilibrar el cuerpo y envió su disparo fuera, lamiendo la base del poste.

Faltaba un dominador en el centro del campo, aunque la UDS buscaba más el pase en largo mientras su rival movía al pie con velocidad. La entrada de Quique Martín por un lesionado Cuéllar no varió la dinámica antes del descanso.

En la reanudación Toti falló la oportunidad más clara de marcar que uno pueda imaginar. Tras un excelente servicio de Linares, y con la portería para el sólo, a treinta centímetros de la raya de gol, cruzó el esférico fuera del marco. La ocasión perdida comenzó a impacientar a la grada y el peligro de que esa sensación se trasladara al campo era claro pero el gol de Salva Sevilla a los 53 minutos lo resolvió. El andaluz remachó a portería un remate propio tras un centro de Zamora desde la banda derecha. Pero como si de una constante se tratara, después de una alegría a la UDS siempre le sobreviene un disgusto y apenas tres minutos después Laionel arrolló en el área a Cristóbal y el colegiado decretó penalti. Biel paró en lanzamiento pero no hubo tiempo para celebraciones, en la siguiente acción Montero, en pugna con Murillo, ganó la línea de fondo y de forma inverosímil soltó un centro chut que superó al portero charro y acabó en la portería.

Los nervios ya sí se hicieron evidentes en el campo y en la grada donde los cambios calentaron más un ambiente que acabó por estallar con el segundo del Villarreal, fruto de una contra perfecta de los amarillos mal defendida por charros que finalizó Gerard. El desastre que se avecinaba se confirmó con el tercero, esta vez tras disparo desde el pico del área de Oriol ante el que nada pudo hacer Biel. Con más fortuna que fe, Linares recortó diferencias pero con tantos espacios, con la buena contra que montaba el Villarreal y con el nulo repliegue de los unionistas acabó por pasar lo que se esperaba. Llegó el cuarto y con él la certeza de que algo debe cambiar.

UDS
Biel Ribas
Zamora
Lombán
Murillo
Rossato
Hugo Leal (65’)
Salva Sevilla
Toti (69’)
Laionel
Cuéllar (33’)
Linares

Banquillo:
Quique (33’)
Álvaro (65’)
Perico (69’)


VILLARREAL B
Juan Carlos
Oriol
Gullón
(82’) Cristóbal
(63’) Matilla
Musacchio
(88’) H. Pérez
Natxo Insa
Catalá
Mario
Montero

Banquillo:
(63’) Gerard
(82’) Tomás
(88’) Costa