Desarticulan una red dedicada a robar maquinaria industrial

‘Operación Esperanza’. Uno de los robos fue cometido en una obra de Salamanca, donde sustrajeron un grupo electrógeno de remolque. Implicadas. Detienen a 30 personas de diversas nacionalidades
E.G.

La Guardia Civil ha desarticulado una red internacional especializada en el robo de maquinaria industrial. Además, la operación Esperanza se ha desarrollado en diversas provincias españolas, entre ellas, Salamanca.

En concreto, en la provincia salmantina, tan sólo se perpetró uno de los robos en una obra, de la cual sustrajeron un grupo electrógeno de remolque.

Además, la Guardia Civil en la denominada operación Esperanza, desarrollada en las comunidades de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Aragón, ha detenido a 30 personas de diversas nacionalidades, principalmente españoles y marroquíes, de edades comprendidas entre los 20 y los 60 años, integrantes de una red internacional especializada en el robo de maquinaria industrial.

En la operación, desarrollada en las provincias de Ávila, Madrid, Toledo, Segovia, Zaragoza, Cuenca y Salamanca, se han esclarecido 65 hechos delictivos y se han recuperado 32 máquinas industriales valoradas en 1.050.000 euros.

Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de noviembre, a raíz de un aumento de robos en las viviendas y en naves industriales en la zona del valle de Alberche en la comarca de Pinares (Ávila). Tras las primeras investigaciones, los agentes comprobaron que los robos estaban siendo cometidos por una banda organizada con residencia en Cebreros. Durante la primera fase de explotación de la operación fueron detenidas once personas de entre 18 y 50 años con residencias en Cebreros, Navalcarnero y Arroyomolinos. Tras la detención del primer grupo, comprobaron que éstos mantenían relación con otra banda internacional dedicada al robo de maquinaria industrial, por lo que las operaciones se dirigieron hacia su desarticulación.

Modus operandi
La principal actividad de esta segunda banda, estructurada en escalones, consistía en la sustracción de maquinaria industrial de alto valor económico, que era trasladada a naves industriales, donde procedían a “limpiarla”, es decir, falsificar numeración, placas y documentación.

A continuación, la hacían llegar a varios receptadores de origen marroquí, que las exportaban fraudulentamente a Marruecos a través de una empresa de construcción con sede social en Tánger. Desde aquel país era vendida a empresarios de la zona.

Igualmente, durante esta operación se han esclarecido dos delitos de tráfico de drogas y uno de depósito de armas, habiendo intervenido varias dosis de heroína, cocaína y hachís, dispuestas para su venta, un semillero de marihuana, balanzas de precisión, dinero, así como diversas armas.