Desarticulada la primera red de explotación sexual de hombres

En distintas provincias. El grupo captaba a sus víctimas, entre 60 y 80, en Brasil y les facilitaba el billete de avión para España engañándoles con que sólo tenían que devolver el coste del viaje
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A gentes de la Policía Nacional han desarticulado por primera vez en España una organización dedicada a la explotación sexual de hombres, a los que obligaban a trabajar en prostíbulos 24 horas al día suministrándoles cocaína, popper y Viagra.

La red captaba a sus víctimas en Brasil y les facilitaba el billete de avión a España, que era comprado con tarjetas clonadas. Una vez en el país, el líder de la trama, con residencia en Palma de Mallorca, les distribuía por las diferentes casas de citas ubicadas en Palma, Madrid, Barcelona, Alicante y León.

Al parecer, los afectados llegaban a España engañados en cuanto a las condiciones de trabajo que tendrían y sobre el dinero que tendrían que devolver a la organización en concepto de gastos de viaje. En un principio les informaban que sólo tendrían que pagar el billete, aunque después les exigían cantidades que superaban los 4.000 euros por haber sido cedidos a otros explotadores para renovar la plantilla, y si plantaban cara les llegaban a amenazar de muerte.

Algunas de las víctimas llegaban con el propósito de ser bailarines, gogós, o ejercer la prostitución de alto ‘standing’. Las víctimas, entre 60 y 80, eran principalmente brasileños jóvenes y en su mayoría travestis, que han permanecido ejerciendo la prostitución en España entre seis y siete meses.

La operación empezó a desarrollarse en Granada, debido a la detención por estancia irregular en España de una de las víctimas de la red, que confesó a los agentes la existencia de la banda y los abusos que había sufrido. La red les captaba en Brasil y les facilitaba el billete de avión a España, donde el líder les distribuía por diferentes casas de citas: cinco de ellas en Palma, tres en Madrid, una en Barcelona, una en Alicante y el club Brindis en la provincia de León.

Les era facilitado un teléfono de contacto del cabecilla de la organización, de origen brasileño, que era quien los iba mandando de una provincia a otra en función de la demanda de hombres que tenían los clubes. Él mismo los recibía en Palma de Mallorca, lugar donde tenía fijada su residencia.

Los hombres vivían hacinados en grupos de cuatro o seis personas en pisos con los que contaba la red. “Donde tenían que estar las 24 horas era realmente similar a un submarino, sitios pequeños y encerrados”, confesaron los agentes.

En los domicilios de la red en Palma debían ejercer la prostitución durante las 24 horas del día y entregar al dueño del piso o al encargado el 50 por ciento de las ganancias, además de 200 euros por el alojamiento y la manutención.

Por último, la investigación, que se inició en el pasado mes de febrero, culminó con el despliegue de un operativo simultáneo para el arresto de los responsables de la red.

Finalmente, fueron detenidas un total de 14 personas en Palma de Mallorca (8), León (3), Barcelona (1), Alicante (1) y Madrid (1).