Denuncian la desaparición del paraguas en una de las fuentes de El Bosque de Béjar

La Plataforma para la Defensa del Jardín Histórico El Bosque de Béjar pide a sus propietarios -Ayuntamiento y Junta- que se repare.

La Plataforma para la Defensa del Jardín Histórico El Bosque de Béjar denuncia mediante una nota de prensa la desaparición del elemento más característico de la Fuente del Paraguas, situada en el jardín principal de este conjunto artístico.

 

"Esperemos que la pieza desaparecida, el paraguas metálico de esta conocida fuente de El Bosque, esté guardada para su reparación e instalación cuando proceda, pero por ahora sólo cabe dar cuenta de su ausencia y lamentar el deterioro de la fuente dentro del estado general, deplorable, de todo el BIC", dicen.

 

La Fuente del Paraguas no aparece en las fotografías más antiguas que se conservan, fechables en las últimas décadas del siglo XIX, pero se puede relacionar con otras fuentes del mismo jardín instaladas a partir de 1869 por su nuevo propietario, el industrial Cipriano Rodríguez Arias, o por sus herederos inmediatos.

 

Con motivo del rediseño de la terraza en clave romántica, con trazado curvo y composición simétrica según se aprecia en el plano de 1871, se plantaron las grandes coníferas que perduran (aunque se perdieron tres o cuatro buenos ejemplares) y la gran sequoia central, además de renovarse los dispositivos hidráulicos para burlas de agua y varias fuentes metálicas, como la de motivo vegetal del cuadrante Noreste, la del Cisne y esta del Paraguas, hoy tan estropeada.

 

fuente paraguas bejar

 

La Plataforma para la Defensa del Jardín Histórico El Bosque de Béjar también asegura que "también ha desaparecido una rana de metal que formaba parte de los juegos, que en el Plan Director se atribuyen (sin referencia documental) a la iniciativa de Nicolás Oliva y María Rodríguez Rodríguez Arias a partir de 1919".

 

"A diferencia de las otras fuentes del jardín, la del Paraguas parece estar realizada en terracota y no en plomo u otro metal, aunque el exceso de capas de pintura impide verificarlo. Está formada por una pareja de niños bajo un paraguas por cuyo mástil salía disparado un chorro que formaba su propia lluvia al caer, juego inocente y sin carga iconográfica propio de un jardín burgués del siglo XIX, pero de interés en el conjunto jardinero de la terraza como testimonio de una época", añaden. 

 

"El mal trato hacia la fuente bejarana no es exclusivo de sus actuales propietarios (Ayuntamiento y Junta de Castilla y León), sino que data de tiempo atrás, pues ya llegó a los años ochenta sin la mitad del rostro del niño, sustituida por una masa informe de cemento. A mediados de los noventa, poco antes de la venta de El Bosque a estas Administraciones que tan mal lo administran, el propietario la embadurnó de titanlux brillante aplicando generosos brochazos de color rosa para la niña y de blanco para el niño", denuncian.